EL DIOS DE LA BARCA

EL DIOS DE LA BARCA

 

Me invitas a una breve travesía,
me dices: siéntate a mi lado y contempla la salida,
hay mucha gente a la orilla,
contempla sus rostros y sus sonrisas,
contempla sus miedos, sus lágrimas y también sus alegrías,
mira las caras de los que te acompañan en la vida,
en la barca que vamos y en quien la guía.

Mira mis cansancios y fatigas
pero mira sobre todo la fuerza que me llena de energía,
observa y contempla lo que me motiva,
la que necesita ese niño que está en tu retina,
la que necesita esa familia
y la Congregación donde tú habitas.

Ven, acompáñame en esta breve travesía
siéntate a mi lado y escucha mis palabras, mi tono, mi melodía,
contempla las olas como se retiran,
contempla la barca como sale de la orilla
y el sol que se esconde porque termina el día.
mira dentro de ti ¿qué te sugieren las olas bravía?

No conozco los vientos y el no dar pie me pone nerviosa, perdida,
no conozco el terreno siento que la vida me patina,
entre las olas gigantes me siento pequeña y desvalida
quizás porque no escucho tu voz que me dice: tranquila.

No duermas Señor, no duermas en nuestra travesía,
lléname de tu amor y de tu energía,
lléname de la fuerza con que predicas tu Reino cada día,
lléname de tu mirada, de esa que confía,
la del Padre que te ama y te mima,
no duermas Señor en nuestra travesía:
hay tantos pensamientos, sentimientos, palabras que extravían,
experiencias manipuladoras que dicen que el bien les guía,
embriones congelados en manos no limpias,
queremos alargar la vida
y por otro lado tenemos inocentes víctimas,
el otro siempre se perjudica.

¿Señor cómo son los pensamientos de los que van en la barca hacia la misma orilla?,
¿cuáles los sentimientos que guían sus vidas?,
¿cuál es su motor y su energía?,
¿cuál es la motivación que nos impulsa a hacer las cosas cada día?,
¿cuál es la brújula que guía nuestra travesía?.

Es la alegría y valentía,
la confianza y el Espíritu que te impulsa a vencer las olas bravías,
la paz que te dice: ánimo, tranquila,
el que sigue adelante aun escuchando las críticas,
el que conoce las metas digan lo que digan,
es el capitán del barco el que te guía
tú vas con Él en la barca haciendo su travesía
pero no eres el capitán ni el que nos guía
tu misión es escuchar su voz y hacer lo que Él te diga:

Contempla a la gente y escucha sus risas, sus voces y sus melodías,

algunas expresan dolor, tragedia y melancolía,
medita, medita la vida,
todavía no has oído el corazón que nace de la herida,
no has oído el corazón que te dice dame vida,
escucha, escucha que va en tu misma travesía.

¿Quién es Señor el que despierte mi vida?
¿quién es ese corazón que está latiendo su melodía?.

Dame Señor sensibilidad y sabiduría
que mis manos o palabras no estropeen lo que diga,
que le pueda descubrir en nuestra travesía,
que le pueda dar la vida
o mejor dicho que le deje a él que me llene de alegría,
que me llene de amor y también de vida.

Contempla, contempla mi Vida.

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EL OVILLO EN LAS MANOS DE DIOS QUE HABLA

EL OVILLO EN LAS MANOS DE DIOS QUE HABLA

Señor me siento ovillo como decía la hermana
con necesidad de ser esponjada,
con necesidad de escuchar tu Palabra,
con deseo de sentirte en mi alma.

Estoy esperando poder vivir tu presencia prolongada,
poder encontrarme contigo y que llameé mi alma,
quisiera ser tantas cosas pero la limitación me frenaba,
quizás debería de partir no del sueño sino de la realidad alcanzada.

Me encuentro buscando de forma equivocada,
pero como San Agustín, deseosa de ser llenada.

Tú Señor, que conoces mi realidad
por los caminos por donde mis pies andan,
envíame tu Espíritu y lléname de esperanza.

Señor soy ovillo, mi madeja todavía no ha sido utilizada
porque estaba demasiado apretada.

María mujer de la esperanza,
mujer de vida entregada,
mujer de alegría que la cambia,
fecunda del encuentro con la Palabra.

María, a la que el dolor no le cambió la mirada,
a la que el sufrimiento la acercó a las personas desesperadas,
María, la mujer embarazada,
la llena de vida, la que contagia.

Dame Señora un rayito de esa tu esperanza,
dame Señora un poco de tu mirada,
de esas palabras a las que José le hablabas.

Llévame Señora con la Persona que ama
¿para qué quiere mi vida, mi ser mi alma?.
Quisiera ser… para enseñar tu Palabra
y sin embargo soy …como Moisés en expresar las palabras.

Señor bendita tu Palabra, tu mirada, tu libertad estrenada,
bendito el seno que te llevó en sus entrañas,
bendito tu Espíritu que ilumina mi alma,
bendito eres Señor en la noche y en el alba,
en las calles y en las montañas,
en los ríos y en los huracanes que pasan
porque muchos te habrán conocido cuando todo eso pasaba.

Bendito eres Señor por esa persona que anda,
por ese árbol que madura su fruta para entregarla,
por esa agua que aviva a la persona humana
y al campo que lo llena de esperanza.

Bendito eres Señor por las personas que de ti hablan,
por los niños de la escuela que protestan, pero Tú les amas,
por el anciano solo y triste que busca un hogar, una casa,
por los niños que nacen y sus madres les abrazan.

Bendito eres Señor, cambia las mentes de lo que no aman,
de los que violan, roban o matan,
de aquellos que no les importan las vidas humanas,
de aquellos que destruyen la naturaleza por Ti creada,
cambia Señor sus mentes y sus corazones heridos por la envidia y amenazas
cambia Señor a esos niños a quienes le entregan las armas,
a esas jóvenes que hieren su cuerpo y su alma,
a esos hombres y mujeres que no tienen las cosas claras.

Señor, en nuestro mundo hay muchas lacras
concédenos a nosotros poder evitarlas,
que seamos constructores de la paz y la esperanza,
que comprenda a mis hermanos siendo más solidaria,
que comprenda al que se queja; dame Señor mirada sabia,
que el encuentro contigo Señor cambie mi corazón, mente y alma
y cuando llegue a Ti se prolongue tu presencia enamorada.

Señor que viva así la Eucaristía y toca los rincones de mi casa,
que el ovillo que empezó queriendo se esponjada
se convierta en madeja extendida y alargada,
que pase a ser lo que quiera, tu Voluntad santa,
que sepa estar unida a Ti y extienda así su lana,
que sepa Señor escuchar tu Palabra:
“quien pierda su vida por mí, la halla”.

Que no me asuste el temor ni la perdida de la figura humana,
que no me acobarde la duda cuando encuentro tu mirada,
que no me desespere cuando el día ya decaiga
sino que me guíe esa luz de la lámpara que Tú traigas.

Que siempre Señor, ore tu Presencia prolongada
y la fuerza de tu Espíritu avive mi esperanza,
y la filiación impulse la vocación a la que Tú me llamas
y la Eucaristía sea quien me atraiga,
guíe, acompañe, proteja y oriente mi vida hasta que te vea cara a cara
Trinidad Santa.

LA LLAMA QUE QUEDA DENTRO

LA LLAMA QUE QUEDA DENTRO

¿Cómo expresar el gozo y el dolor que siento
cuando veo que parte de mí se me está yendo?.

Mujer fuerte, generosa, alegre un ser totalmente materno,
luchadora de la vida, todo un ejemplo,
mujer de carácter pero siempre uniendo,
constante, trabajadora en verano y en invierno,
sembradora de esperanza aun cuando todo parecía negro.

Cuidadora de sus hijos, sus parejas y también de sus nietos,
cuidadora de las plantas, para que salga lo bueno,
siempre dándome gusto cuando venía de lejos.

Ahora me brota el amor que me enseñó de pequeño,
ahora que es como una niña en sus comienzos;
ser mayor a la vez que se es pequeño,
ser fuerte a la vez que se es débil externo.

Todo está en sus manos, en sus brazos cuando me dice te quiero.
¡ Ánimo! La belleza la lleva por dentro,
es también la que tú tienes con tantos y tantos gestos.

Sigue creciendo en el amor que Dios bendice tus gestos,
sigue creciendo en el amor y María es también tu consuelo,
que Ellos te den la fuerza para vivir cada momento,
que la paz de la entrega te quede grabada en el corazón interno
y la llama del amor siempre la lleves dentro.

Que Dios te bendiga y bendiga a tu madre, la que te llevó en su seno,
y a tu querida familia que está contigo en cada momento.