LA DIGNIDAD DEL HOMBRE QUE ESTÁ EN COMA

LA DIGNIDAD DEL HOMBRE QUE ESTÁ EN COMA
(1ª Cor 13, 1 – 13)

Este fin de semana fui al teatro y hubo algunas escenas que me impactaron,
trataba de una mujer enferma que le daban ciertos desmayos,
el médico aconsejaba un ingreso en el hospital, instantáneo
porque en cualquier momento el desmayo podía ser para largo,
podía ser un coma indeterminado,
pero el chico que le acompañaba insistía en que su muerte debía ser en el acto.
Al escuchar esto recibí un mazazo,
sus palabras e intenciones me golpearon
hablaba de eutanasia como dueño de la vida que nos han dado,
como que todo termina cuando la mente está vegetando.
Y me pregunto: ¿dejamos de ser personas cuando la mente no está pensando?,
¿dejamos de ser personas cuando el ser humano no está esperando?,
o ¿cuando nuestras manos no están trabajando?,
¿quién nos da el valor, acaso el trabajo?,
¿el valor lo da la eficacia o tal vez los resultados?.
Y las Escrituras nos dicen: aunque hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles si no tengo amor nada soy, leo en San Pablo,
aunque tuviera el don de profecías y repartiera todos mis bienes a los necesitados
si no tengo amor, mi vida carece de sentido y de valor.
Que importa que los demás me vean y aplaudan mi labor,
que presuma de conocer los misterios y toda la ciencia, y que los otros me consideren casi dios,
mi vida está rota por dentro porque me falta el amor.

Para mí es grandioso el don de la Fe porque a través de él conocí a Dios,
disfruto y crezco cuando espero al confiar en su voz,
y sin embargo la fe y la esperanza terminan pero no así la vida,
la enfermedad puede dejar a la persona en coma, tendida,
pero su dignidad no es la eficacia, ni la fe y la esperanza perdida,
porque sabemos que la Caridad no termina,
sabemos que la mente no piensa pero el corazón sí palpita,
sabemos que el cuerpo, el calor lo necesita,
sabemos que la persona que está en coma es el ser más indefenso que en la tierra habita.
¡Qué gran responsabilidad tiene la familia!
no es un mueble, ni otro objeto, es una persona divina,
es ese ser que te invita a ejercer la caridad que te hace digna,
es ese ser que recibe tu entrega y la presenta al Dios que le habita,
y el medio que tenemos para ser conscientes de qué debe darle sentido a nuestra vida.
Recibe, persona que estás en coma, el amor a través de mis manos que hoy te acarician,
que tu corazón siga palpitando hasta que el Dios de la vida con Él te reciba,
y que María nos enseñe a valorar y a apostar por toda persona, sea eficaz o esté en coma, porque es templo donde Dios habita,
concédenos la caridad que nos da el valor y nos hace dignas.

Salamanca 17 – 02 – 2011

TRIÁNGULOS INFINITOS ¿RELACIÓN CON DIOS TRINO?

TRIÁNGULOS INFINITO
¿RELACIÓN CON DIOS TRINO?

Triángulos infinitos ¡qué tendrá que ver con el Dios Trino!
¿qué tendrá que ver con la Pastoral de las 3 D a las que fuimos?.
Nos hablaron del triángulo de uno mismo,
nos expusieron la profundidad, la unidad e integridad en cada punto que vimos,
nos bombardearon con las palabras: Dios, Darse, Dentro haciéndonos bajar como en un submarino.
Había oscuridad, peso, estiércol, cosas que nos invitaban al optimismo.
Nos hablaron de temperamento, de tutor e incluso de nuestro físico,
de lo que pasa por nuestra cabeza aunque a veces no haya sucedido,
de tantos y tantos mensajes que en nuestra mente construimos,
de los dobles golpes que fabricamos en nosotros mismos,
o del zoom que nos hace perder el principio porque hasta el punto de la cresta lo perdimos.
Sin embargo nos invitaban a querernos y abrazarnos a nosotros mismos,
y cómo el amor nos hace distintos,
y cómo la mirada puede cambiar nuestro sentido
y dar aliento para confiar en nuestros niños,
para no verlos como un desastre o pensar que ya todo está perdido,
y sobre todo que con nuestra mirada confíen en ellos mismos.
La competencia espiritual está en todo el recorrido
debemos enseñar a conocerse, a poner palabra a todo lo ocurrido,
sea dentro o fuera de nosotros mismos.

¿Y qué pintarán los triángulos infinitos?.

Cuando fui a la capilla me puse a contemplar el Cristo
y descubrí dos triángulos: uno grande y otro pequeñito
y dentro de mí algo me decía que había algo distinto
me hacía sentir la profundidad, el Espíritu, la unidad y a la vez el infinito,
la canción que cantamos hablaba de la sonrisa de Dios en nuestros ojos, sí es verdad puede estar en el brillo,
y seguía disfrutando al contemplar a Jesucristo,
el Dios que se da y se parte para estar conmigo,
para estar con nosotros hasta el punto de amar al enemigo.
Pero no es ahí donde está la relación con los triángulos infinitos.

También las ponencias nos hablaban de cómo enfocar los conflictos,
de cómo a Jesús lo iban a matar y él dijo: soy yo quien se da a sí mismo,
o como a la palmera le pusieron el peso para terminar con lo bello y lo bonito,
y ella intentó quitarse el peso sacudiendo su físico,
pero se dio cuenta que no podía, y a la vez pensó para dentro y se dijo:
hundiré mis raíces aunque mi cuerpo quede más pequeñito,
seguiré luchando con este peso que va conmigo,
y sin cansarse de luchar alcanzó algo grande, algo inmensamente hermoso y digno,
descubrió el manantial que le concedió el verdadero sentido,
el que unió sus fuerzas, el que la hizo crecer y dar al mundo otro colorido,
ofrecer a los hombres la belleza de lo divino,
hasta el punto de agradecer lo que le había supuesto un conflicto.

¿Qué tendrá que ver con esto los triángulos infinitos?.

Hablamos de dolor, de conflicto,
hablamos de físico y conocerse a uno mismo,
hablamos de duelo, de Espíritu, de corazón roto y herido,
nos hablaron que la pastoral no sólo es para los niños,
que también es para los profesores y para todo el equipo,
nos dijeron la importancia de la Educación Infantil para que conozcan al Dios hecho Niño,

Y fue en la Eucaristía cuando descubrí la relación con los triángulos infinitos,
ya sabemos que la Comunión es el Dios partido,
el Dios entregado y ofrecido.
Y a la vez pensé: cuando algo se parte queda en trocitos,
cuando algo se rompe ya queda herido,
cuando algo se rompe ya no es el mismo.
Si nos invitan a la unidad y a la vez a ser pan partido
aquí hay algo más, hay un misterio escondido.
El Espíritu une, y el amor te ha llevado a reconciliarte contigo,
y el perdón y la paz hacen de tu cuerpo tu amigo,
hacen que sea el único medio para que demos al hombre al Dios vivo.
El triángulo al partirse forma más triángulos sin dejar de ser él mismo,
llegan a convertirse en triángulos infinitos,
al igual que Jesús cuando es el Pan partido,
cuando en la Comunión a Jesús lo recibimos,
y descubro que aunque la Forma es un trocito es el Dios mismo
se da a todos y une nuestro corazón herido,
y nos invita a darnos porque nos queremos a nosotros mismos,
porque sólo el amor nos mantiene unidos,
porque sólo desde la reconciliación y la paz, los demás a través de nosotros se pueden sentir y saberse queridos,
porque sólo a través de nuestras palabras y gestos, es decir, de nuestro cuerpo, el hombre puede llegar a conocer al Dios Trino.

Salamanca 16 – 02 – 2011

LAS BIENAVENTURANZAS SON EL BIENAVENTURADO

LAS BIENAVENTURANZAS
SON
EL BIENAVENTURADO

Hoy he descubierto la belleza de San Mateo,
a través de la homilía del obispo de Plasencia, Don Amadeo,
donde la cruz de los jóvenes y el icono de María nos han invitado a ello.
Siempre había pensado que las Bienaventuranzas eran para el hombre un halago,
halago como esperanza para el hombre que por Jesús han maltratado,
halago como esperanza para el hombre que ha querido vivir el Evangelio paso a paso,
sin embargo hoy ha sido algo diferente porque he descubierto al Bienaventurado,
hoy sí tiene sentido para mí cada frase que Jesús ha pronunciado,
hoy he visto claro que cada Bienaventuranza es, Jesús amando.
Él es el pobre de espíritu, el sufrido, el que llora por nuestros pecados,
Él es el que tiene hambre y sed de la justicia ante el hombre débil e indefenso que han apagado,
es Él el misericordioso, el que en la cruz de los jóvenes abraza al confundido y desorientado,
es Él el limpio de corazón, el que no ha permitido que en ningún momento le toque el odio, el rencor o lo malo,
Él es el que se ha dejado bañar e impregnar por María, que le entregaba su belleza y amor siempre desbordado,
es Él quien trabaja por la paz para que seamos hijos de Dios con Él vinculados,
Él es quien nos llena de su paz para aliviar al ser humano destrozado,
es Él el perseguido, el que ha sido escupido, abofeteado y crucificado,
es Él el que proclama dichoso al que vive generoso el mensaje que el Padre nos ha entregado,
Jesús nos dice: estad alegres y contentos porque vuestra recompensa será grande en el Reino de los cielos.
No nos despistemos, porque nuestra recompensa es el Bienaventurado, es el Jesús amándonos.

Hoy también he caído en la cuenta que, cuando mis alumnos se dicen ateos mi mensaje ha quedado fragmentado,
les invito a buscar siempre la verdad, a acoger lo que nos hace crecer en profundidad,
lo que nos llena y une nuestra integridad,
porque creo que los hombres están llenos de semilla de bondad,
del Dios que nos ha creado desde la eternidad,
creo que hay una única tierra aunque exista el mar,
creo que en la profundidad del océano nos une una raíz, una única esencia que Dios nos da,
creo que aunque tengamos en este mundo alguna o mucha dificultad
debemos mirar a la cruz y dejarnos abrazar por el Dios de la amistad.
Hoy he caído en la cuenta que, no basta con decir a mis alumnos, buscar venga de quien venga la verdad,
sino que debo también añadir que sólo en Cristo encontramos la libertad,
que sólo Cristo nos salva, nos redime y nos da la plena felicidad,
y que este camino, hombres de toda raza, lengua y nación no se puede andar
sin la protección y el amor de María, quien impulsará, aliviará y llenará de fe, de esperanza y de paz,
y a medida que descubramos y conozcamos al Cristo de la fidelidad,
aceptaremos a su Iglesia como medio que Él nos da,
como el medio para poder caminar y vivir las Bienaventuranzas en nuestro mundo y en nuestra realidad.

Salamanca 30 – 1 – 11

BOMBEROS,RESCATADORES DEL HOMBRE

BOMBEROS, RESCATADORES DEL HOMBRE

Cuando escucho tu sirena que es con mucha frecuencia,
viene a mi mente: un hombre está en problemas,
un hombre está en apuros, su vida está en vela.
Cuando oigo tu sirena observo como levantan tus puertas,
veo como sales y todo tu ser vuela.
Cuantos hombres y mujeres en carretera te esperan,
para cuantos niños atrapados tu sirena les alegra,
cuantas esperanzas en ti cuando vienen las tormentas,
cuando nuestras casas se inundan y los males nos asechan,
cuantos accidentes a menudo nos rodean
y tú, continuamente estás a la espera,
basta una llamada y todo tu yo despierta.
Eres un gran hombre, en ti no existe pereza,
eres una gran persona siempre preparando tus fuerzas,
siempre evaluando para mejorar la entrega,
siempre buscando soluciones que acorten la angustia del que está en problemas,
arriesgando tu vida sin pensar cómo tú quedas.
Que grande eres bombero, porque no solo está tu mente, tus manos, sino que tienes a punto tus piernas,
tu paso, tu ser y también tu inteligencia,
no te canses, no te desanimes, que tu vocación mantenga tu vida fresca,
me alegra que tu trabajo sea por vocación, la cual te lleva a la entrega.
Se me escapan muchas cosas porque te hablo de fuera,
porque no he tenido la oportunidad que me hables de tu rica experiencia,
sólo sé que al leer el Evangelio tu vida en él se refleja
porque para muchos hombres eres esa luz que brilla en las tinieblas,
porque nunca les cierras tus puertas,
porque cuando tienen frío les cubres de calor y su hielo descongela,
porque entre tanta amargura cuando escuchan tu voz se convierte en sal llenándoles de espera,
una espera, una liberación que está cerca.
Bombero, sigue poniendo tu vida en las manos de Dios y pídele que te sostenga,
que disfrutes con el bien sin esperar recompensa,
que mantengas tu cuerpo en forma hasta empezar tu tarea,
y en medio de la disciplina, el sacrificio y la constancia, sientas el gozo de la fuerza interna,
la sonrisa de ese niño al que tu mano le acercas,
la mirada bondadosa del anciano que en ti encuentra fortaleza,
la gratitud del hombre que quedó entre las ruedas.
Ya sé que a veces llegas y te encuentras que el ser humano ya ha cerrado sus puertas,
que aunque has luchado la muerte se te presenta,
pero no dejes que el dolor o la tristeza te venzan.
A ti estimado bombero, puede que tú también en mi Dios creas
te agradezco tu bondad y a la vez tu entrega,
y, a ti bombero, que a caso en Jesús no creas,
también felicito tu labor y la vocación que desempeñas.
Para todos los que rescatáis al hombre que tiene problemas
contad con mi oración pidiendo a Dios que os sostenga,
y sintáis la protección de María avivando vuestra fuerza interna,
avivando vuestra vida y también vuestra generosa entrega.

Salamanca 6 – 2 – 11 (Evangelio según San Mateo 5, 13 – 16)