DESPERTAR EL SER

DESPERTAR EL SER

(Capítulo General)

            Desde que naciste a la VidaReligiosa tu ser fue echando raíces

y con el paso de los días tú misma te descubriste,

y tomaste la decisión de a Jesús seguirle.

            Fuiste creciendo y formación recibiste,

con jóvenes como tú, tu noviciado hiciste,

y juntas en comunidad el Carisma asumiste,

y a Jesús y a María continuamente acudiste.

            Con el paso de los años en distintas comunidades serviste,

y entregaste tu ilusión, tus esfuerzos, sacrificios y poco a poco en amante te convertiste,

y recibiste cariño de mucha gente con la que compartiste,

y llegaste a sentirte a gusto e incluso a ser feliz con todo lo que viviste,

y llegaste a pensar que eras libre,

y que tu vida ya estaba hecha con todo lo que sufriste,

con todo lo que amaste, con aquello que dijiste,

hasta que algo especial en nuestra vida irrumpe y nos hace pensar que algo más existe.

            Y el tiempo nos lleva a un Capítulo General donde el Espíritu dice:

             Despierta tu ser y descubre tus raíces,

ensancha el corazón donde el Amor vive,

y busca en el Otro lo que te hace libre.

            Mujeres, Amantes de Jesús, a las que Él mismo elige

¿dónde tienes la mirada cuándo me recibes?,

¿dónde tienes la mente cuándo a mí te diriges?,

¿dónde está tu corazón cuándo a los hermanos sirves?,

¿son los enfermos, los pobres, los síndrome de down con los que convives?,

¿son los ancianos, los niños, los jóvenes , las familias rotas que te piden?,

¿son los vagabundos, los drogadictos que en la calle viste?.

            Hija de María busca tu semilla por la cual naciste

y despliega tus alas y tu ser hacia donde el Espíritu te guíe.

            Es la hora de descubrirte,

es la hora de disfrutar y gozar y de nunca rendirte, 

es el momento de ver las limitaciones y los fallos como retos que te animen,

es el momento de verte en las manos del Padre y escuchar su voz que te dice:

            Nuevamente confío en ti para que los demás su esperanza resuciten,

para que su fe se reavive,

para que experimenten mi amor y sus labios sonríen,

para  que su rencor, el odio o el miedo se conviertan en la paz y el perdón que les guíe.

            No es tarea fácil, debes empezar por ti misma, por despertar tu ser, la semilla por la que surgiste.

            ¡Ojalá Espíritu Divino, Trinidad Santa que mi vida se abandone a Ti y me guíes siempre por donde Tú vayas!,

levanta el corazón, los pies y la mirada de cada hermana,

te presento a cada una de ellas y sobre todo a las que están en una cama o silla postradas,

te presento su dedicación, su entrega generosa y tantas casas y misiones levantadas,

te presento su humildad, belleza que descubro cuando hablan,

y su oración sencilla que a veces consideran limitada,

te presento las almas buenas que cada paso por mi vida me acompañan

y a cada una de las Hijas de María, las cuales tú conoces su fe, su esperanza y su caridad a los demás entregadas.

                              Que María Madre dela Iglesia,la Virgendel Camino que nos tiene en sus entrañas

                         nos lleve ala Eucaristía, al Pan partido en el cual está la humanidad integrada, 

                         y desde la Iglesia construyamos el Reino que Dios Trinidad ama.

                                                                                                                                  Salamanca 3 – 07 – 2011

MARÍA ENSÉÑANOS A ORAR

MARÍA ENSEÑANOS A ORAR

 

            ¡Cuánto me gustaría dejarme inundar!

me encantaría escuchar tus palabras, María al orar.

         No me cabe duda que lo primero que surge en ti es la gratuidad.

         Bendito seas Padre por fijarte en mi debilidad,

por acogerme en tus brazos y enseñarme a caminar,

por regalarme el don de tu Espíritu y en mí querer habitar.

         Gracias porque la tierra en sequía se llena de fertilidad,

porque el corazón enfermo recupera su bienestar,

porque las lágrimas derramadas encuentran la felicidad,

y el vacío del hombre recobra la paz,

gracias porque el miedo y el duro trabajo de éste se llenan de tu bondad,

porque el espíritu indómito encuentra el sendero que le guía a la verdad,

porque el poder del pecado con tu Espíritu ya no puede hacernos mal.

         Ven, Espíritu desciende y derrámate sobre toda la humanidad,

que cada una de tus llamas nos conceda libertad.

         Son siete tus llamas y siete lo que en nuestras vidas has de alentar,

son cinco los sentidos que debes despertar,

añadimos la mente y el corazón que forman una unidad,

y los cuales has de abrir para que empiecen a amar,

es necesario que ambos elementos entiendan la misma verdad,

que ambos luchen por la misma realidad,

que ambos entreguen todas sus fuerzas en servicio a los demás,

y nos falta una llama, ¿ésta a quién debe iluminar?,

¿sobre quién o qué se debe derramar?.

         Quedan las entrañas del hombre, queda el alma, el ser donde hay oscuridad,

lo cual no significa: ni vacío, ni ausencia, ni miedo o enfermedad.

         Ven, Espíritu Divino a las entrañas del hombre donde surge la vida y brota la fecundidad,

ven, llama profunda que ilumina todo lo que está más allá,

ven, hasta el fondo del alma y llénanos de tu gozo y claridad,

llénanos de fe y de toda esperanza que nos haga caminar,

y que al igual que María nuestras manos ayuden a liberar,

que nuestras manos bendigan como Ella al tocar,

que como su mirada, la nuestra también ayude a comprender a los demás,

que nuestras palabras como las de Ella den consuelo al que las quiera escuchar,

que nuestra escucha al igual que María les hagamos sentirse importantes porque su vida está llena de dignidad.

         Ven, Espíritu Santo que nuestra presencia irradie y llene a los hombres de alegría y de paz,

al igual que María, nuestras vidas cambian simplemente al saber que Ella está.

         Que tu oración Madre nos llene de gratuidad,

que resuene en nuestros oídos que Jesús está vivo y que siempre lo estará,

que en medio de los acontecimientos y de las dificultades broten tus palabras: el Espíritu te da su gracia y sus dones contigo siempre están.

         Gracias Espíritu Divino, gracias Madre por transmitirnos la fe y el amor en el Dios Trinidad,

que como Tú, enseñemos a los hermanos a orar,

que como Tú, pasemos tiempos prolongados con el que nos enseña cómo a los hermanos amar,

que como Tú, simplemente junto a Dios sepamos estar.

         Señor, que tu presencia en nuestras vidas nos haga tus testigos, es decir, mensajeros del Dios Familia, del Dios Comunidad,

porque Tú eres el Camino, la Vida y la Verdad.

         Bendito y alabado sea el Dios Trinidad

Que nos dio a María como Madre que nos acompaña, nos cuida y nos guía para que la salvación llegue a toda la humanidad.

                     Salamanca 12 – 06 – 2011  (Día de Pentecostés)

COMEMOS TODOS DEL MISMO PAN

COMEMOS TODOS DEL MISMO PAN

Benditas las manos que Dios ha ungido,
Benditas las manos a las que Dios le ha dado su Espíritu,

y a las personas que El le concede pronunciar las palabras de bendición sobre le pan y el vino.
Es el Padre, quien nos da el alimento para el camino
es el Padre, quien siempre ha velado por sus hijos.
te vi tirado en el suelo, con sangre, y hundido,
te vi abandonado, desnudo, sin familia y sin sentido,
te vi dando vueltas sin horizonte ni cobijo.
Y brotó de mis entrañas para ti, el don de mi Espíritu
y te vestí, y te llené de dignidad y cariño, y deposité en tu corazón el amor de hijo,
y he puesto mi esperanza en ti para que seas mensajero Conmigo,
para que aprendas a ser pan partido, y ayudes a los hombres a estar más unidos.
Todos comemos del mismo Pan, todos nos alimentamos en Cristo,
Cuando sus manos consagran el pan y el vino,
tú, querida hija, me entregas tu vida, tu Congregación, tu familia y tus amigos,
y pones ante mí: los bienhechores, los enfermos y también los niños
y pides por la humanidad, por aquellos que confían en tu oración y se sienten desvalidos,
y a los que tienes presente por, violaciones, por injusticias, y por los que están heridos.
Y miro a los que nos acercamos a Ti, y somos todos mendigos,
mendigos de cariño, de presencia, de ilusiones y, de sentirnos por Ti protegidos,
y aunque nuestros ojos no pueden ver cuando el pan y el vino se convierten en Cristo,
nuestro ser, si cree en la acción del Espíritu
nuestra fe, si cree que eres su único Hijo
nuestro corazón, sí ama porque se experimenta salvado y en tus manos acogido
y deseo irme configurando con Cristo,
y creo que también los demás son elegidos,
y supero barreras que me encuentro en el camino,
y sirvo y ayudo a quien está conmigo,
e intento descubrirte y, disfrutar de los pequeños gestos , y al tender mi mano cuando me piden auxilio.
Y, aunque haya diferencias de opiniones tenemos la fe en un mismo Señor y Amigo,
en un mismo Dios que nos ha dicho: Ven conmigo
en un mismo Padre, que nos ha hecho sus hijos
porque todos creemos en un mismo Espíritu,
y al igual que María, que al entregar a su Hijo, la vida quedo consigo.
No hay mayor libertad, la alianza nos convierte de esclavos en hijos,
de cobardes en testigos.
¿Quién nos separará de la unión con Cristo?
¿Quién nos puede acusar o apartarnos del camino si Cristo murió en la cruz y me libró del castigo?.
Cristiano, hombre y mujer de Jesucristo,
hombres y mujeres del amor, del Pan partido, del vino derramado, de la sangre que nos deja limpios.
Bendito y alabado seas Jesús Eucaristía, la plena vida del Espíritu
Tú eres Señor mi alimento en el camino,
Tú eres mi alimento, el que me lleva hasta el Dios Trino
Tú mi fuerza, mi ilusión, mi compañero y mi destino
Tú, la palabra que avivas y conviertes el fracaso y la oscuridad en belleza y en alivio
Tú, Jesús Eucaristía que nos mantienes unidos,
quien renueva a su Iglesia con el viento del Espíritu,
que piensa y lucha por la familia, esté enfermo o sano, sea anciano, joven o niño.
Ven Espíritu y desciende sobre nosotros, que tu amor inunde nuestra vida y todo ser humano se proclame su hijo,
y nuestro alabanza brote cantando al Amor de los Amores que nos mantiene en El unidos,
y nuestro ser quede en Ti rendido porque sabe que tus manos le levantan concediéndole tu Espíritu,
La Vida Nueva, la Vida Eterna , la única vida, estar Contigo en el paraíso.
Bendito y alabado por estar en las entrañas del Dios Uno y Trino.

Salamanca 26 – 06 – 11

LA HUMANIDAD EN LA TRINIDAD

LA HUMANIDAD EN LA TRINIDAD

María, la llena de gracia,

la mejor en las manos de Dios abandonada,

la que escuchó del ángel las palabras del Padre que le hablaba,

la que se dejó llamar del Espíritu que la amaba,

la que entregó su vida, su ser, su cuerpo al Hijo, a la única Palabra.

Ven Espíritu, sobre nosotros y tu gracia derrama,

Ven, sobre los hombres y mujeres que viven sin esperanza,

Ven, sobre los sacerdotes que proclaman y transmiten la fuerza y la luz encarnada,

Ven, sobre los niños y niñas que han dejado los juegos por el habla,

Ven, sobre nuestros jóvenes que tienen la vitalidad y la energía para mover montañas,

Ven, sobre ellos porque no les asusta nada,

ven y guía sus pasos para que su vida esté bien orientada.

Espíritu Santo, algunos de mis alumnos la Biblia rechazan,

sé, que no son conscientes y son momentos de su etapa,

por eso, nadie como Tú puede proteger su sentido y su mirada.

¡Cuán ricos somos los bautizados y bautizadas!

¡Cuán ricos somos porque nos han ungido y en ese momento nos has hecho Templos de la Trinidad Santa:

El Padre, que nos ama,

el Hijo, que en él nos salva,

y el Espíritu, que nos libera de los miedos y del pecado quedando nuestro ser protegido por sus llamas.

Creo que todo ser que nace es hijo de Dios desde las entrañas,

creo que aunque no esté bautizado o haya nacido en otro lugar y con otra habla

creo que Dios Trinidad, Padre-Madre no entiende de razas,

pero a la vez creo que los cristianos tenemos la mayor de las gracias,

el poder saborear, disfrutar y experimentar al Dios que nos ama.

Más aún, vivir con Él cada segundo de nuestra existencia humana,

porque es la persona que nos llena de esperanza,

es quien en medio de las luchas ilumina nuestra mirada,

es la persona que acompaña nuestro sendero estemos solas o acompañadas,

es quien en medio del dolor que agacha nuestros cuerpos y los tiende en la cama

nos fortalece y repara las energías desgastadas,

Padre ¿quién no tiene experiencia de Ti? Quizás no lo saben porque nadie les habla,

tal vez buscan en el Dios desconocido o quien nadie le ha puesto cara,

o quizás son tantas las imágenes negativas que tienen , que en su vida no les encajan,

o confunden educación y orientación con permisión en el aula,

no comprenden que el amor quieren integrar a la persona humana.

Jesús Eucaristía, que alimentas nuestro ser y nuestra alma,

Jesús Resucitado, que llenas de vida y de oxigeno todas las células que por nuestro cuerpo pasan.

Espíritu Divino que purificas y enciendes la fe convirtiéndola en palabra, en gestos de amor y en entrega solidaria.

Trinidad Santa concédenos a las Hijas de María Madre de la Iglesia una renovación fundamentada en tu Palabra

una entrega sostenida en tu Espíritu que purifica el alma,

todo ello desde la oración experimentada tu presencia como Padre-Madre que nos amas.

Bendice a nuestros bienhechores y a todo el que ayuda a quien a su lado pasa.

Bendita sea la eterna Trinidad que a todos los hombres con su amor, su generosidad y su misericordia nos baña e introduciéndonos en sus entrañas. AMÉN