LAVAR LOS PIES

LAVAR LOS PIES

    Lavar los pies

¿ tiene que ver con agachar el ser?.

    Mirar la huella del pie

nos dice como uno es

y Jesús reconoce a cada uno por su ser,

por su pronto, por su mirada, por sus pies,

y hoy le dice a Pedro voy a lavarte los pies

y Pedro le dice:¿qué vas a hacer ?

y Jesús humildemente le contesta: déjate querer.

    Hoy no entiendes el gesto que yo utilicé,

pero mañana lo harás tú también,

es un gesto de amor, de dejarse vencer

es fruto de una entrega muchos días como ves.

    Quiero Pedro lavarte los pies,

los pies de los que andan y los tuyos también.

    Mira la huella que dejo en tu ser,

mira la huella cuando me arrodillé,

huella de seguir adelante,

huella de no detener,

mirada puesta en los hombres que les lavo los pies,

uno por uno y sin imponer

y sin pasar de largo ante aquel

aun sabiendo lo que va a suceder.

    Pedro esto sólo se entiende dejándose querer;

el amor que yo tengo todo lo hace vencer

porque como Hombre he venido a aprender

y no es con la huida ni con rebeldía como se forma el ser

es con la presencia y la cercanía del que se deja querer.

    Cambia Señor mi ser,

cambia mi queja en ver,

cambia mi orgullo en ceder,

cambia mi no en lavarme los pies,

cambia mi mirada turbia en un rostro con tez,

cambia mis palabras vacías por las tuyas de ayer,

cambia mis oídos que no quieren entender,

cambia el gesto de mis manos que no saben acoger,

cambia Señor mi pasado con tu gesto de querer,

cambia Señor tantas dudas que no puedo comprender.

    Quiero entrañas Señor como las tuyas que si saben acoger,

que saben beber de la fuente del agua con que me lavas los pies,

que saben tender una mano al que escapó ayer,

que congrega a los hombres que dispersó aquel,

que reprende a los hombres que no hacían bien,

y besaba a los niños porque son del reino de Él.

    Quiero entrañas Señor  como las tuyas que se conmueven ante el Ser,

entrañas que dan de beber

del agua dela Fuenteque nos hace nacer,

del agua de la vida que nos hace crecer;

entrañas de misericordia que nos lava los pies.

    Pedro este gesto no lo entendiste ayer

pero mañana tú lo harás también,

ya comprendo Señor lo que he de hacer

por eso no sólo los pies sino las manos y la cabeza también.

    Uno que está limpio no necesita bañarse otra vez,

tú aprende el lenguaje de dejarse querer

y a la vez de saber querer.

   Querer no sólo es dejarse sino entregarse a la vez,

es no mirar fijamente el daño de aquel,

es pasar por alto la herida de ayer

con la oración, bendiciéndote;

ella es bálsamo que necesitan tus pies

para que siempre acudas aunque no te hablen bien,

en eso consiste el  querer

mira a Judas también le lavó los pies.

    Es verdad Señor que sólo en la oración se aprende a ser,

se aprende a amar al que no te cae bien,

se aprende a perdonar al que te hirió ayer,

se aprende a olvidar lo que no nos hace volver,

se aprende a cultivar lo que nos hace crecer,

nos enseña a educar el corazón para siempre lavar los pies.

    La oración de bendición siempre nos hace bien,

nos da la paz y nos lleva hasta quien nos dio el ser,

Padre bueno enséñame a dejarme por Ti querer.

                    JUEVES  y  VIERNES SANTO        

                                      NOREÑA

EL DIOS CON NOSOTROS NO A FAVOR NUESTRO

EL DIOS CON NOSOTROS

NO A  FAVOR NUESTRO

    Tú eres el Dios con nosotros,

no el Dios que estás a favor nuestro,

porque a favor nuestro significa abandono del otro

y Tú ante todo eres Padre Todopoderoso,

mentalidad del Nuevo Testamento

en nuestro tiempo.

    Tú, Hijo eres el camino de todos,

el que necesitó la tierra para abrir los ojos,

el que se entregó para acercarnos a todos,

el imán que nos atrae a nosotros,

la Verdadque queremos decir no a nuestro antojo,

la Vidaque queremos vivir desde lo hondo.

    Tú eres Señor el Dios con nosotros,

el Dios que está a favor de todos,

el Dios que corrige, enseña, el Dios poderoso

pero a la vez el Dios humilde, Hermano de todos.

    Tú eres Señor, el Camino del Dios con nosotros,

la Verdadque libera a nuestro yo gordo,

el que practicó la adoración sobre todo.

    Tú eres Señor el Dios con nosotros,

el que bendijo los pasos del otro,

el que perdonó al no misericordioso

porque está a favor de todos.

    Tú eres el Dios que rezas por nosotros,

el que enseña a orar al leproso,

el que nos enseña a dorar al quejoso,

el que nos ayuda a amar al revoltoso,

levantando la mano como Padre amoroso;

el que mira más allá de los rasgos dificultosos.

    Tú eres Señor nuestro premio gordo

porque siempre estás con nosotros,

y eres Dios para nosotros.

    Ayúdanos Señor para que también seas el Dios de los otros:

el Dios de los pobres y los desastrosos,

de los humildes y también de los poderosos,

de los que no tienen voz o callan teniendo razón,

de los que viven en silencio o en la manifestación,

de los que luchan por amor

y de los que viven en la humillación,

de los que le sonríen la vida y los que lloran por dolor.

    Tú eres el Dios con nosotros

el Dios que está a favor de todos,

el Dios del Padre nuestro, el Padre de todos.

                                                   SALAMANCA    30 – 03 – 03

LOS ÁRBOLES DEL BOSQUE APLAUDIRÁN

LOS ÁRBOLES DEL BOSQUE APLAUDIRÁN

    Si tú, monte destilas dulzura,

y  tú, colina leche y miel,

¿qué no será el hombre

que ha nacido de Él?.

   El Señor llega

y los árboles se inclinan con reverencia

y una vez que pasa

los bosques aplauden por su presencia.

   El agua suena,

los ángeles cantan,

el sol y la luna bailan,

y el día y la noche al Señor aclaman.

   Las fieras se paran,

las tinieblas no andan

las aves vuelan cerca de sus casas,

y los barrancos dejan sonar sus cascadas,

todo en armonía se levanta:

los peces, los mares, la tierra

¿ y el hombre por dónde anda?.

   ¡Qué llega! ¡qué llega el Señor! No te distraigas.

Hombre y mujer levantad la mirada

llega el tiempo de nuestra esperanza,

la rutina se acaba,

el sueño se pasa,

el egoísmo termina,

hay nueva mirada,

la presencia distraída

esa se cambia

por la oración de un ser enamorada.

   ¿Dónde estás hombre por dónde andas?

que llega el Señor no te distraigas.

   Hijo de hombre tu fe arraiga,

sacerdotes del Señor fija en Dios tu mirada,

santo y humildes de corazón destilad el amor que os abraza,

almas y espíritus justos entregad  a los hombres la luz que os guarda.

    ¿Hombre y mujer por dónde andas?

que llega el Señor no te distraigas.

   Señor purifica mi alma,

si mi oración no es la correcta, sánala ;

si mi intención no es la adecuada, encáusala,

sabes Señor que espero tu llegada,

que a veces mi mente por los montes andan,

que mis deseos superan la realidad que me abarca,

que mis límites son muchos y las cosas se me escapan,

pero a pesar de todo y con todo eso mi ser espera tu llegada.

    Yo te espero y quiero despertarme de esta nada,

necesito despertar a tu mirada,

soy como ese ciego que va por la vida sin ver nada,

deseo caer en la cuenta de tu amor que me abraza,

de esa mano protectora que siempre me agarra,

del susurro de tu boca que siempre me levanta.

   Despierta Señor a este pobre corazón que a veces se apaga,

que vacila al andar, al comenzar la jornada,

despiértame Señor para amarte con ganas,

para llenar al mundo de esa tu mirada.

   Tú sólo Señor puedes despertar a mi alma,

quiero escuchar al pueblo que te aclama

a ese pueblo que lucha por su jornada,

pero mis oídos no saben interpretar su habla,

no sé utilizar el material que tus hijos me dan cuando me hablan,

enséñame Señor para que pueda fructificar tu Palabra,

para que no se vayan sin conocerte a Ti que les amas.

Despiértanos Señor para anunciar que les amas.

   Señor si es tu Voluntad danos esa palabra, ese gesto o esa mirada,

que despierte nuestro ser de esta nada

para que brote la luz que en nuestras manos plantas,

que brote la semilla aunque las hojas se caigan,

que germine la vida cuando suene la guitarra,

o cuando surge el amor de quienes se aman,

que no se acabe la vida aunque nazca del fracaso y de un ser que maltrata,

que se cambie el corazón de ese ser y su mirada,

que luche por esa voz que un día le salvará de su nada,

que brote la vida de las almas consagradas,

que salgan de nuestras voces las palabras:

paz, ánimo, esperanza,

que el ser que se nos acerque siempre escuche: Dios te ama.

    Despierta Señor nuestro ser en este tiempo que Tú nos llamas,

   ¿Dónde estás hombre y mujer, por dónde andas?

que llega el Señor no te distraigas.

   Que oigamos Señor tu voz que nos llamas

que cada una de nosotras

lleve el amor que tú nos derramas,

las palabras con que Tú nos levantas,

el perdón con que Tú nos sanas,

la misericordia con que nos abrazas,

la dulzura que destilan los montes con tu llegada,

la sonrisa de cuando nos hablas,

y esa mano amiga que nunca falla,

que tu mirada Señor penetre en nuestras almas

y veamos el mundo como Tú nos amas.

   Despierta Señor por favor nuestro ser que te espera, te llama y te ama,

confío Señor en la fe que Tú nos regalas,

danos Señor esa palabra, ese gesto, esa mirada,

danos tu Cuerpo el que impulse nuestra entrega diaria.

    Mi Cuerpo será para ti lo que esperabas con todas tus ansias.

    Gracias Señor, gracias porque eso si lo tengo a diario junto con tu Palabra.

 

                                                         Villagonzalo

EL TROCO DONDE FUE CLAVADO

El tronco donde fue clavado 

 

   Nadie me dijo cuando nací

quien iba a estar clavado en mí,

me costó lágrimas y agua cuando lo descubrí.

    Nací feliz,

con grandes ganas de vivir,

de crecer y sonreír,

de que la gente paseara por mí,

y poder alimentarse de los frutos que di,

todo respiraba desde mi ser de feliz.

    Todo empezó cuando oía cuchicheos que me afectaban a mí,

rondaban el sitio por donde nací,

y dejaba la gente de pasear por allí,

todo cambió desde que me herí.

    Árbol firme, abrupto con cierto matiz,

verde con un gran tapiz,

jamás pensé lo que iba a sentir.

    Y dijeron: aquí,

te elegimos a ti.

    Me cortaron y dejé de sonreír

y más tarde descubrí

a quien sería clavado en mí.

    Su mirada jamás la vi;

hombre moreno, maduro, entregado sin fin,

cuando me tocó no sé lo que sentí,

había preferido no encontrármelo así

pero por x razones me encontré allí,

me habían elegido a mí.

    Sus manos firmes, seguras me sostenían a mí,

quise aligerar mi peso pero no lo conseguí

su cansancio, sus azotes me hacían sufrir,

cada paso que daba se me clavaba a mí

y yo sin poder hacer nada sino seguir allí.

    Le hablé de lo feliz que nací

y de mis sueños y de lo que sonreí,

y de la luna que hacía cuando amanecí,

y le hablé de la tierra que me vio partir,

y sentía sus manos más arriba subir,

intentaba ser ligero pero no lo conseguí.

   Y Jesús callaba y me miraba a mí,

mirada que hablaba del dolor que existía ahí,

mirada que hablaba de la gente infeliz,

mirada que decía lo que allí va a ocurrir,

mirada que sentía el tanto mentir,

huella marcada de cuando partí,

silencio que inunda cuando salí,

frente que sangraba con ganas de huir,

sudor que bajaba por su cara y nariz,

dolor y amargura que salía de sí,

yo quería ser ligero pero no lo conseguí.

    Tan verde, tan robusto y para esto nací,

nadie me había dicho quien iba a ser clavado en mí,

    Yo que tantas veces sonreí,

ahora me tocaba sufrir,

dolor que no era por mí,

porque al final mi destino era ser quemado o algo así,

era dolor por quien iba a ser clavado en mí,

quien me dio el ser y por quien nací.

    El que me hizo feliz hoy lo acuno junto a mí,

hoy extiendo mis brazos para que muera en mí,

hoy extiendo yo mis brazos para que descanse aquí,

¡cuánto lo siento!, tener que acoger así al que me hizo vivir,

tener que darle mi tronco para que le maltraten así.

    Quise ser su apoyo y al final lo conseguí,

descansa en paz en el tronco de este árbol que nació para Ti.

                       MIÉRCOLES  SANTO               NOREÑA  16 – 4 – 03

BARRABÁS

BARRABÁS

    Tu nombre suena a maldad,

cuyo fruto es la crueldad,

pero sin embargo tienes dos letras de la libertad.

    ¿ Qué experimentaste cuando todo el mundo acusaba ala Verdad?

¿ Cuándo Jesús con su sangre compró tu libertad?

¿ Barrabás cambiaste o seguiste igual ?.

    No hagas nombre a la maldad

aunque ella tenga dos a,

tú, has caso a la tercera que es la de la libertad.

    Que se conmuevan tus entrañas donde no aparece el mal,

cambia Barrabás,

que el precio de su sangre no te permita callar,

que el precio de su sangre te haga proclamar su libertad,

que luches por la justicia y también por la igualdad,

que no quedes indiferente ante quien sufre sin cesar.

    ¿ Cómo se siente un hombre que fue capaz de robar

cuando sabe que está libre por quien es veraz ?.

    Entrañas de misericordia deben de ti germinar,

por una parte alegría por estar en libertad,

por otra parte tristeza por ser sucio lo legal,

pero a partir de ahora sí cambió Barrabás

y luchó por la defensa de quien lo pasaron mal.

    Se cruzó con la mirada y con la sangre comprada,

con la corona clavada,

yla Palabracallada,

se cruzó con la mirada que habla

la que hizo germinar

lo que nunca sospechó que tenía Barrabás,

entrañas de misericordia desde la libertad.

                                                         DOMINGO DE RAMOS