DEFENSORES DE LA DIGNIDAD

DEFENSORES DE LA DIGNIDAD

 Hoy estamos aquí no para juzgar o investigar sino para preveniros del mal.

Estamos en un mundo donde es habitual lo virtual,

donde cientos de “amigos” a vuestros correos agregáis,

donde la mayoría de ellos no muestran su auténtica identidad

y estamos contentos cuando alguien nos invita a participar.

         Nos dicen que tienen nuestra misma edad,

que estudian en tal cole y que a veces también lo pasan mal,

que le gustan las películas, el deporte, la montaña y esquiar,

y que en todas las fiestas lo pasan genial,

y nos mandan una foto para ver que es real

y nos cambiamos de nombre como algo especial,

y decimos: este será nuestro secreto que nadie más lo sabrá.

         Poco a poco va creciendo mi amistad,

y le doy los datos de mi identidad,

dónde vivo, dónde estudio, mi teléfono y a qué hora mi padre y mi madre en casa no están,

y mi alegría aumenta porque es nuestro secreto, y de nadie más.

         Y un día recibo un mensaje que me dice: que guapa que estás,

mándame una foto de tu recital,

o la que me dijiste: aquella del cumple o la de Navidad,

y yo ilusionada le mando más y más:

cuando estoy en la playa, o con ropa ajustada en el carnaval,

o en la que estoy con una amiga y tengo en la mano con una copa de champán,

y le cuento mis problemas cuando en casa estaba mal,

y me dice que a él le pasó igual,

y pasan los meses y parece que algo comienza a cambiar,

y con pelos y señales y describe toda mi actividad: 

dónde estuve, qué vestí y también que me paré detrás de aquella señal,

me pongo nerviosa porque creo que lo siento respirar,

y al día siguiente me dice que baje a la calle que me quiere saludar

y un tanto inquieta, sorprendida, ilusionada no lo sé como expresar,

bajo las escaleras y al abrir la puerta ya lo tengo detrás

con un seco saludo me empieza a violentar

y en ese momento yo quiero gritar

pero mi garganta se paraliza y mis pies no pueden andar.

         Sola, en mi casa y sin quien me pueda ayudar,

sola con mi secreto hundida en la soledad

me siento culpable, sucia y decido todo esto para mi adentro guardar.

         Recibo sus mensajes llenos de amenazas si se me ocurre hablar,

y me manda las fotos que quiere publicar,

algunas no soy yo pero mi cara sí está

y temerosa nuevamente decido callar.

         Ya no puedo con tanta culpabilidad

pero un día la verdad no sé si será casual

porque llega a mis manos el periódico que habla de la PolicíaNacional

empiezo a leer y es un hecho real,

me veo reflejada ya no aguanto más

y de un impulso cojo el teléfono y comienzo a marcar

y al otro lado escucho una voz que me da tranquilidad.

         Sollozando, destrozada voy empezando a hablar:

Señorita, ¿en verdad es usted policía?

por favor, ¿me puede ayudar?

Y me dice que un coche de los suyos cerca de mi casa está,

y que dentro de cinco minutos a mi puerta tocarán.

         Mientras, seguimos hablando, y me voy llenando de consuelo y también

seguridad.

Tocan a la puerta y los hago pasar,

ellos llaman a mis padres y les narran la verdad,

esperamos a que vengan pero entretanto les cuento con detalle desde cuando

 empezó la que yo consideraba una perfecta amistad.

         La policía investiga y ve encendida mi webcam

encienden el ordenador y comienzan a buscar,

a comprobar los correos y a todo rastrear,

miran los perfiles y cualquier simple señal,

y al ver los nombres comienzan a sospechar,

descubren que a una amiga también le pasa igual,

y las pistas les llevan hacia varias personas que violan la intimidad,

a hombres y mujeres que destruyen la fama y toda la dignidad,

de personas que abusan de los niños desde la más tierna edad,

de gente llenas de toda maldad,

gente que rapta a jóvenes y adolescentes para venderlas y explotarlas a nivel sexual,

jóvenes que son drogadas perdiendo su libertad,

y la Policía sigue investigando a quien violentó mi integridad,

siguen las pistas, de noche y de día y ponen relevo cuando alguno se va a descansar.

         Investigación minuciosa y detallada para poderla toda utilizar.

         Yo sigo nerviosa, me gustaría que todo acabara ya,

pero lo que más deseo es quela Policíalo pueda atrapar,    

y que la justicia nos libre de los hombres de mal.

         Señor policía, tú que defiendes mi dignidad,

tú que rastreas y luchas para que todo ser humano disfrute de su integridad,

tú que muchas horas pasas trabajando aunque tu cuerpo se resista y te diga que ya no puede más,

sigue entregando tus fuerzas por nuestra libertad,

sigue luchando por el don de la vida y el derecho a tener seguridad,

sigue previniendo a nuestros alumnos de toda clase de mal,

levantad la esperanza de tantas personas que tienen arraigada la culpabilidad.

         Que vuestras palabras al descolgar el teléfono ayuden a los que sufren a que os puedan hablar,

que cuando os escuchemos nuestros miedos se fuguen y podamos experimentar la ausencia de soledad.

         Joven, niño, adolescentes llenos de ingenuidad,

llenos de interés y también curiosidad,

a veces de poca reflexión y sin ver más allá,

tened cuidado con nada en la red colgar,

tener cuidado de a la gente no insultar,

tened cuidado con subir imágenes de profesores, amigos o personas que en la foto estén por detrás,

tened cuidado porque podéis arruinar la vida y la economía de vuestros papás,

tened cuidado con las páginas de Internet que visitáis,

no deis nombres, ni móviles y mucho menos en ellas comprad,

sed cautos, previsores y por gente adulta y experta dejaros guiar,

tomad los consejos de aquellos que de verdad os quieren cuidar,

de aquellos que velamos por vuestra integridad.

         Que el Dios de la vida os conceda Policías, ser la mano que a las personas

heridas le den libertad,

sed los ángeles que curan las grietas que ha sufrido nuestra dignidad,

sed los agentes que persiguen y apresan a los que hacen el mal,

siendo así para nosotros los verdaderos amigos con los que siempre podamos

contar.

         Que Santa María protectora y Madre del Justo y de la Verdad

siga guiando vuestras inteligencias, estrategias, investigaciones y trabajos a la

realización de la paz,

a la construcción de la felicidad.

         Muchas gracias agentes de la PolicíaNacional,

muchas gracias defensores de la dignidad,

defensores de la vida y de toda integridad.

         Recibid el abrazo y la bendición de Dios Trinidad.

                                           Salamanca a  21 de marzo de 2012.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s