LA LONGEVIDAD DE UN ÁGUILA

LA LONGEVIDAD DE UN ÁGUILA

 

He estado buscando una oración que me dijera algo,

aunque  en  verdad  buscaba  una presentación que vi hace 3 años

porque quería ponérsela a mis alumnos de este nuevo curso y año.

Busqué, pinché y seguí intentando

aunque lo que leía no tenía para mí mucho significado

por lo que decidí ir a una carpeta que ponía: recursos del profesorado.

Tenía muchas ganas de encontrarlo

ya que era una carrera de niños discapacitados

competición que aún está en mí corazón y en mi mente grabados.

Continúe buscando y di en una que hablaba de un águila volando,

comencé a leer y seguir las imágenes mirando

y confieso que lo que decía me dejó impactado.

El águila, animal que siempre me ha gustado,

animal con el cual he soñado,

animal que en mi vida he deseado,

deseado ser como él, es decir, volar muy alto,

desplegar mis alas y volar en libertad dejando que el viento me vaya acariciando,

aunque en realidad me parezco a un vencejo que vuela bajo,

pero intentaré no desviarme y manifestar porque tal impacto.

El choque que interiormente me dejó descolocado.

Lo primero de todo es que no sabía que las águilas podían durar tantos años,

setenta, toda una vida, una historia, un presente y un pasado,

vitalidad, fortaleza, pico alargado,

uñas capaces de coger cualquier peso pesado,

alas esbeltas, con un plumaje especial, da la impresión de enmarcado,

su color y longitud parecen que están tallados,

parece que es capaz de vencer todo tipo de obstáculos.

Hasta este momento mí interior esta relajado,

iba disfrutando del contenido del paisaje y de todo lo que iba leyendo y encontrando

pero llegó el momento que me dejó cortado,

le llegó al águila los cuarenta años

y ahí mi ser queda desconcertado.

¿Cómo es posible que el primer mensaje me hable de 70 años?

y ahora a los cuarenta me dicen que morir o intentarlo.

Ya está su pico encorvado,

sus garras débiles, sin fuerza para coger la presa que le había alimentado,

sus plumas pesadas que le impiden volar alto,

y se plantea en su vida: morir o intentarlo,

morir o mi vida toda ir renovando

pregunta clave: ¿podré vivir otros 30 años?

y ahora que aún puedo volaré alto,

volaré hacia una montaña, hacia una cueva donde pueda este momento sola afrontarlo,

en la soledad en un lugar apartado

comienzo a vivir mi desgarro,

y lucho y lucho y pico y pico contra la pared hasta que mi pico consiga dejarlo,

y he de esperar y el sufrimiento casi no lo aguanto,

y sigo esperando, me parece un infierno pues el tiempo pasa muy despacio,

he perdido mi rostro estoy desfigurado,

¿será verdad que con un poco más de tiempo iré cambiando?

¿será verdad que recuperaré la imagen del joven que llevo grabado?

¿será verdad que me nacerá un nuevo pico que me dé la identidad que en mí se ha mutilado?.

El caso es que parece que noto algo,

parece que algo va saliendo y que es verdad que me está renovando

y por fin ya tengo mí nuevo pico que es fuerte y bien alargado.

Y pensé por un instante que mi renovación ya había alcanzado

sin embargo un nuevo dolor me ha llegado,

me ha llegado el momento de arrancarme las uñas con las que he cazado,

garras con las que me he defendido y a tantos he alimentado,

he de quitarme con ellas todo mi pasado,

no  me es fácil no sé si podré soportarlo

y en medio de la soledad, la tristeza y el llanto

 en medio de la angustia debo intentarlo

y voy una a una, y por mi mente voy recordando

recordando lugares, especies, animales pequeños o largos,

momentos en familia contándole a mis polluelos lo que había alcanzado,

contándole a mi pareja, la primera presa que le había regalado,

y así una a una mis garras voy dejando, recuerdos, historias y un pasado

sin embargo, ahora toda mi vida ha cambiado,

y el tiempo nuevamente parece que se ha eternizado,

pero en este momento me encuentro más esperanzado

y sé que mis nuevas uñas van llegando,

que mis nuevas garras se están formando

y tienen fortaleza y experimento que algo nuevo dentro de mí  se va creando,

y siento vitalidad a pesar de los años y me siento renovado

y aunque arranco mis plumas, la fuerza va sanando

y sigo arrancando mis plumas que me van liberando

y aunque con ellas muchas metas he alcanzado

reconozco y siento como  mi interior ha madurado,

como mi físico ha cambiado,

como puedo conseguir metas que antes jamás me había planteado,

como puedo verlo todo más claro,

como la vida mi mirada ha transformado,

y descubro cómo de cada ocasión puedo aprender algo,

y cómo un mismo ejemplo en distintas clases cambia de significado,

y cómo  cada grupo te va hablando,

y como con cada uno te vas expresando,

y que siempre hay algo nuevo que pronuncian tus labios,

y cómo nuestra inteligencia a ellos se va acercando

y les invitas a pensar, a distinguir y entre ellos ir dialogando,

y aprendo en la medida que voy enseñando

y le enseño a distinguir entre lo bueno y el engaño

y velas por su salud física, mental, de afecto y le hablo del encuentro con el Dios que está a su lado,

de una amistad que siempre tiende la mano,

de una voz que te susurra cuando está hablando tu hermano,

de una voz que te interpela cuando estás mirando un cuadro,

de una voz que te rodea cuando estás leyendo algo,

o cuando escuchas una melodía que hace que se muevan nuestros pasos,

es algo tan especial, el susurro de quien te está amando,

es algo tan especial, el sentir ese abrazo deseado,

es algo tan especial experimentar dentro de ti, la vida que un día parecía que se había agotado.

Danos Señor la fuerza para que siempre en nuestros días podamos intentarlo,

para que la esperanza no se agote aunque esté desanimado,

para que el dolor no me arredre y crea en la renovación y que es posible un cambio.

Haz Señor que siempre crea en el hombre aunque a veces lo que vea sea un cierto fracaso,

haz que apueste por el hombre y le ayude a creer en la semilla que Tú mismo le has plantado.

Hazme Madre contigo que nos sienta a su lado,

que evoque una sonrisa al tenderle nuestras manos,

y que su llanto cese cuando escuche nuestros labios.

Gracias San José bendito por siempre volar tan alto

porque ese águila bendita te alzó hasta el Dios Trinidad y Humano,

álzanos a nosotros tapándonos con tu manto.

                                                           Madrid 19- 9- 12.

                                                        Mª Elena Hdez Glez

NIÑOS TRISTES ¿A DÓNDE VÁIS?

NIÑOS TRISTES ¿A DÓNDE VÁIS?

Hemos escuchado un llanto que nos parece llamar,

es un llanto de bebé que se quiere alimentar,

es un llanto de bebé que nos dice que aquí está,

es un llanto dulce de un bebé que se quiere levantar,

es de un bebé que nos llama para podernos mirar,

pero todavía no sabemos dónde está.

            Por favor, Magos de Oriente nos podéis ayudar?,

muchos dicen que seguís a una estrella que os trae del más allá,

de unas tierras muy lejanas que yo no sé pronunciar.

            Por ahí comentan que sois de distintos lugares y que ella os hizo encontrar,

decidnos Magos de Oriente si nos podéis ayudar.

            ¿Por qué estáis interesados niños de esta ciudad?.

Niños que vuestros ojos no veo la claridad,

niños que en vuestros rostros se refleja el deseo de verdad,

se refleja la búsqueda por la bondad.

            No sé lo que ha marcado tu vida ni lo que te ha hecho andar,

aunque tu ropa rota y tus manos con heridas nos hablan de luchadores sin parar,

y aunque algunos tenéis buenas ropas, internet y mucho más,

vuestros rostros nos hablan de mucha soledad,

vuestras palabras emiten la ausencia de una mamá.

            Queridos niños con tristezas por ausencia de unidad,

con tristezas, no por falta de alimento o de algo material

sino por falta da cariño y de una persona que os ayude a soñar.

            Sí, niños tristes de aquí o de otra ciudad

sí, que te puedo ayudar.

            Te invitamos a caminar en tu noche y con mi estrella dejarte guiar,

te invito a caminar en tu noche de angustia y soledad,

en la noche de la ausencia de quienes quieres amar,

en la noche de los sueños que has sentido fracasar,

en la noche de la herida de aquel que te hizo mal,

te invito porque mi estrella sí que te puede alegrar,

porque mi estrella te dará la luz con la que puedas luchar,

porque mi estrella te lleva al bebé que con su llanto, tú has podido escuchar.

Sigue mí mismo camino y sin mirar hacia atrás

pues el Herodes que has dejado ya no te puede matar,

sigue esa estrella que te lleva a ese Bebé que tanto te quiere mirar,

sigue esa estrella brillante que te espera su Mamá,

y cuando estés ante Ella déjate acariciar,

pídele coger su Niño pues te quiere Él besar,

niños tristes de este mundo o de cualquier otro lugar.

Preguntad cual es su nombre para que Ella el vuestro os lo pueda pronunciar

y cuando tu nombre escuches, de su paz te inundarás,

acércate niño a su casa que en la Iglesia Él está,

también está en la Palabra si le quieres escuchar,

o en la naturaleza si la sabes admirar.

Niño de esta ciudad o cualquier otro lugar,

mira dentro de ti que Él siempre te ha ayudado a levantar.

Si eres niño creyente, en la Eucaristía su fuerza y su amistad siempre la encontrarás,

y si eres de otra religión, en el amor, la humildad y la bondad lo podrás siempre palpar.

Ambos sentiréis la Presencia de un Dios que nunca nos fallará,

de una Madre que de nuestro lado nunca se separará. 

Todo niño o persona triste de este barrio o cualquier otra ciudad,

puede encontrar al Dios que se ha querido encarnar,

puede encontrarlo entre pajas o envuelto en un pañal,

puede encontrarlo con José a su lado o sólo con su mamá,

puede encontrarlo en los ojos que brillan con la luz de Navidad,

o en una simple sonrisa llena de complicidad,

o en una lágrima que cae de gozo y felicidad,

o en un apretón de mano cargado de gran verdad,

o en un abrazo cariñoso lleno de fraternidad.

Mira niño – hombre triste hacia el cielo que Dios a tu lado está,

mira hombre triste hacia el suelo y ves la vida germinar,

mira hacia el horizonte y no verás el final,

mira un momento hacia atrás y verás sus huellas junto a ti al caminar,

mira hombre y mujer triste hacia dentro y encontrarás la salud, el perdón y la paz,

vuelve a mirar hacia dentro y descubrirás que tú no tienes final,

vuelve  a mirar hacia dentro y te descubrirás lleno o llena del Dios de la eternidad,

del Dios Trinitario que no nos dejan de amar.

Bendito y alabado seas, el Dios con nosotros, el Dios que en María se quiso encarnar,

el Dios que formó una Familia, y con ella a nuestro mundo salvar y acompañar.

Bendito seas por siempre Dios Uno y Trinidad.

                                                            Madrid   6 – 01 – 13

                                                  Mª Elena Hernández González