EL AMOR TE TOCA, CUANDO EL DOLOR LLAMA A SU PUERTA

EL AMOR TE TOCA,

CUANDO EL DOLOR LLAMA A SU PUERTA

(CON MUCHO CARIÑO PARA MI QUERIDO HERMANO)

 

Siempre he pedido y pido por las personas que viven en el sin sentido,

mundo en el que uno llega por diversos motivos,

donde las edades hacen sus partidos,

donde las circunstancias permiten que recorras distintos caminos,

donde a veces el amor pierde su espíritu,

donde el amor se siente herido

y parece que el corazón olvido su latido.

Pero esta oración tiene otro sentido,

y es que el amor se siente encogido,

se siente tocado, se siente ofendido,

ofendido porque el dolor ha llamado a sus seres queridos,

el dolor ha llegado y no ha pedido permiso,

y es que la enfermedad se ha apropiado de un sitio,

un bulto ha aparecido.

Y se ha encogido mi ser pues mi mundo interior se ha estremecido,

estremecido por lo que me une a este ser querido.

Y pasa por mi mente lo que puede pasar si termina su sino,

y  llamo por teléfono para asegurarme lo que los médicos le ha dicho,

y al escuchar su voz me siento más tranquilo,

tranquila en medio de la incertidumbre que me ha recorrido.

Y escucho en silencio su respiración y latido

e intento escuchar más allá de las palabras que él mismo me ha dicho,

y me salen palabras que incluso a mí misma me han sorprendido,

y pronuncio palabras que hace poco tiempo ha conocido,

palabras de un gran contenido,

palabras de convencimientos pues la experiencia de otros me han convencido,

pues nuestros miembros forman parte de nosotros, pero no son nuestro interior mismo,

son parte de nosotros muy significativos,

partes que nos ayudan a conseguir nuestras metas y lo mejor que hemos deseado y sentido

porque no separamos nuestros miembros de nuestro equilibrio.

Y resuena nuevamente su voz en mis oídos:

estate tranquilo.

Lo cierto es que la distancia nos hace pensar distinto,

nos hace pensar en su estabilidad y también en sus hijos,

y sabes que la enfermedad forma parte de nuestro destino,

forma parte de la experiencia que el ser humano ha tenido,

forma parte para restablecer el verdadero sentido.

Y tomo la enfermedad en mis manos y le pregunto el por qué ha aparecido,

le pregunto qué he de aprender en este momento que se enfrenta conmigo,

qué he de cambiar para reconciliarme consigo.

Porque lo cierto es que ha aparecido,

estás ahí moviendo los hilos,

los hilos de la relación y de todo el cariño,

los hilos de los valores y el por qué creo en este Dios que está contigo,

los hilos de la fe y de toda la unidad que habla de lo que yo digo.

Y es que creo en el Dios que va conmigo,

creo en ese Dios que cuida a los míos,

creo en ese Dios en que cada mañana le presento a mis seres queridos,

creo en el único Dios en quien pongo todo lo que creo y en quienes confío,

el único que puede enseñarme a recorrer mi camino.

Creo en es Dios que va guiando mis pasos y protegiendo mi destino,

el único que puede educarme en este momento y sitio,

porque le enfermedad tiene que ser un encuentro con el Dios vivo.

Es el Dios de Abraham, de Isaac y también de nuestro Señor Jesucristo,

es el Dios que nos hace dar un paso hacia el infinito,

es el que nos enseña a buscar en la ciencia el remedio y en Él la sanación total de los miembros heridos.

Y esperamos en medio de ese dolor que es fijo,

esperamos la respuesta del médico que es el entendido,

esperamos en el tiempo que es el educador para convertirnos,

para ver en la enfermedad un escalón y no un escondrijo,

para ver a través de ella una luz que antes no habíamos conocido,

para descubrir en medio de ella lo mejor de nosotros mismos.

¡Qué bueno y necesario es expresar el cariño!,

El poder decir: que importante eres para mí camino,

el no suponerlo sino el poder decirlo.

Hoy sé que estoy muy cerca de ti porque el amor me lo ha dicho,

y cada día te diré que te quiero para recordarte que el sol que tú ves es el mismo que el mío,

para recordarte que es el mismo Dios quien nos cuida guarda y mima a nosotros sus hijos,

es Dios Trinidad quien siempre está contigo,

es el mismo Dios quien llena toda mi vida de sentido,

el Dios providente a quien en sus manos le pongo a mis seres queridos.

Que Él siga bendiciendo vuestro amor, trabajo, salud e hijos,

porque Él es, el Dios en quien yo confío.

 Madrid 27 – 10 – 2014

FILOTEA

ORAR LA VIDA

ORAR LA VIDA

EL PADRENUESTRO (Lc 11,1-4)

            Orar no es simplemente rezar,

orar la vida tiene otra señal,

es dejarte inundar,

inundar de felicidad,

es dejarte llenar de paz,

es saber perdonar,

es no llevar cuentas del mal,

ni desear aquello que pueda destruir a los demás.

Orar simplemente es pronunciar,PADRENUESTRO_n

pronunciar la palabra Abbá,

es dejarte acariciar,

es dejarte llenar,

llenar a la vez que escuchar,

es escuchar a Jesús pronunciar:

Padre en tus manos mi vida está,

enséñame lo que he de enseñar,

enséñame Padre bueno a orar,

a orar la vida, la vida que se nos va,

la vida que es relación con los demás,

enséñame Jesús a poder escuchar,

a escuchar la voz de quien no puede más,

a escuchar las palabras de gran amistad,

a escuchar las palabras que nuestros niños nos dan,

palabras hechos gestos que pueden decir más,

palabras que revelan su verdad,

palabras que expresan que a veces se sienten mal.

Padre bueno enséñame a orar,

a orar la vida que Tú nos das,

enséñame a los otros proclamar tus palabras de paz,

enséñame a ir delante de Ti para que otros te puedan encontrar.

Benditos son los pies del mensajero que te lleva a los demás,

bendito son los pies que dejan huellas para que otros las puedan andar.

Bendito el pan que cada día nos das,

el pan hecho de manos que no se cansan de amasar,

de manos que recogen el trigo que otros pudieran sembrar,

benditas las manos que lo pueden transportar,

bendito los ojos que descubren en él al Dios que se nos da,

al Dios que va nuestro lado y nos espera cuando decidimos descansar,

el Dios que en nuestro interior quiere habitar.

El pan que se convierte Eucaristía, es decir, ofrenda total,

el pan que es alimento y nos ayuda a caminar,

es el alimento que configura la palabra que has de hablar,

es aquel que impulsa a mi mano al otro levantar,

es aquel que te anima a siempre buscar,

buscar en su Palabra, cuál es su Voluntad.

Y escucho en tu Evangelio el Padrenuestro enseñar,

un Padre que es a la vez Comunidad,

un Padre que es Familia y a la vez felicidad,

es un Padre que siempre a nuestro lado está:

si me siento o me levanto o si decido descansar,

si opto por silenciar mi palabra o si deseo hablar,

si miro con energía o con él/ella tengo miradas de complicidad,

si mi mano la guardo o con ella yo decido acariciar,

si  mis pies se paran o apuestan por al amigo acompañar.

Te doy las gracias Padre bueno porque sé que conmigo siempre estás.

concédenos Padre nuestro de tu Hijo alimentar,foto_Trinidad_Santa

concédenos ser dóciles y dejarnos por Él configurar,

enséñame a dejarte mi vida para aprenderla a orar,

enséñame a poner mi vida en tus manos para dejarme educar.

Que sea tu Espíritu el que guíe mi vida y me empuje a caminar,

que sea Él quien me revele tu verdad,

que sea tu Espíritu quien renueve mis fuerzas cuando el cansancio me haga parar,

que impulse mis pasos lentos para poder consolar,

y sostenga mi corazón en el deseo de amar,

para amar al enemigo y a aquel que nada me da,

que bendiga al mendigo y a todo ser humano que por la calle va,

que bendiga al enfermo y a todo aquel que trabaja en cualquier hospital,

que bendiga al que vocea y al que no desea hablar,

que bendiga al rubio y al moreno y al de distinta edad,

que bendiga al que canta y a aquel que no para de llorar,

que bendiga la misionero y a todo aquel que su mano nos la da.

Bendito son los pies del mensajero que hace camino al andar,

bendito son los labios que proclaman tu verdad,

benditas son las manos que nos ofrecen tu pan,

el pan del encuentro, el pan de la unidad,

el pan que nos hace hijos del único Abbá.

Enséñame Padre bueno a mi vida siempre orar,

enséñame Padre bueno a buscar tu voluntad.

Gracias Padre bueno, mil gracias Dios Trinidad,

gracias porque en María te quisiste encarnar,

gracias porque Ella es nuestro modelo camino a la santidad,

gracias porque Ella me enseña a ser templo de la Trinidad,

templo del Dios que me ha querido habitar.

Educa mi corazón y mi alma para que en todo momento pueda bendecir a los demás,

educa mi corazón para entregarles a los adolescentes el Dios que con ellos siempre está,

educa nuestra vida para que nuestros hermanos los hombres en nosotros te puedan encontrar,

encontrar cuando nos sentemos a su lado y practiquemos el verbo escuchar,

escuchar con nuestros gestos que les llenen de fe, esperanza y caridad,

le ofrezcamos los gestos de la paz y libertad,

les enseñemos a orar la vida en el Dios Trinidad,

y a pronunciar Abbá.

Madrid 19 – 10 – 13

FILOTEA