¡EH! QUE TE BUSCA LA SABIDURÍA

¡EH! QUE TE BUSCA LA SABIDURÍA

   Hoy nos hemos levantado con una Buena Noticia

y es que: a nosotros nos busca la Sabiduría

porque quiere que seamos sus amigos y amigas.

Estamos de suerte porque Ella es selectiva,

Ella no a todo el mundo se le arrima,

pues no le gusta la gente que hiere, que mata o que dice mentiras.

Ella vela por la salud, la verdad y la vida,

Ella busca el bienestar, la honestidad y la dicha

porque eso es en Sí misma.

Ella encierra dentro de sí la felicidad y la fidelidad infinitas,

es la sabia, la inteligente, la lista,

es la mejor Compañera y Amiga,

es la Consejera, la Inspiradora, es nuestra Guía.

Eso nos dice la Sagrada Biblia,

la que nunca se equivoca porque conoce la Voluntad Divina.

La podemos intuir o imaginar inmensamente grande al igual que miniatura para nuestra vista

porque Ella abarca desde el norte hasta el sur, el este y el oeste y cualquier punto cardinal que la mente no conoce ni imagina.

Ella la inmarcesible, la inagotable fuente de dicha,

la que riega la semilla.

Esa, la que ha plantado la buena gente con su entrega y dedicación sencilla,

la que cree en la paciencia, la que espera el fruto de las noches y los días,

la que no tira la toalla aunque todo se le venga encima.

¡Oh dulce y amorosa Sabiduría!

¡cuán tierna, delicada y respetuosa tu visita!.

¡Cuánta Paz deja tu Presencia casi inadvertida!.

Gracias Compañera bendita,

gracias porque Contigo siempre me acompaña la sonrisa,

siempre se iluminan mis ojos llenándose de tu vida.

Gracias porque llenas de esperanza a los que conmigo caminan,

esos que me escuchan y dedican parte de su tiempo a descubrir el mensaje de cada noche o de cada día,

porque ellos saben que cada muerte, cada vencimiento que hacemos a favor de los otros construye nuestra Familia,

tanto la Familia Religiosa como Aquella que nos concedió la vida.

La vida de la fe, la vida del hacer y la vida que engloba la inteligencia, la voluntad, la física al igual que la afectiva.

¡Cuánto gozo a tu lado se respira!

¡cuántas fuerzas y energías todas ellas positivas!,

¡cuántos cambios para bien me concedes pues al bajar el tono de voz las tensiones Tú suavizas!.

¡Qué suerte tenemos porque nos busca la misma Sabiduría!.

Quizás no sea suerte sino Providencia Divina.

¡Qué bueno es ser y permanecer en tu Presencia y Compañía!.

¡Qué buena eres mi garante Sabiduría!.

Gracias por buscarme y evitar que me pierda en esta tierra donde habitan tantas injusticias,

gracias por guardarme, porque sola no podría.

Sé que somos privilegiados todos los que buscamos hacer el bien y trabajamos por un mundo de verdad, de bondad y de justicia,

somos privilegiados por pura voluntad Divina

y por nuestra docilidad al permitirte que seas nuestra Protectora, Maestra y Guía.

Bendito eres mi Dios Trinidad, Trono y habitáculo de la Sabiduría.

Gracias por buscarme y llevarme a tu lado como sincera y necesitada amiga,

te prometo presentarte a todas aquellas personas que a mí se me dirijan.

Reina de la Sabiduría ruega por todos tus hijos e hijas.

Gracias también a Ti, Virgen Sagrada María.

Madrid 12 – 11 – 17

Sor Mª Elena Hernández González

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COGIMOS EL MISMO VAGÓN

COGIMOS EL MISMO VAGÓN

(Contra la violencia de Género)

No sé si fue el destino quien nos hizo coincidir en este tiempo,

coincidir en el mismo metro,

la misma dirección y ambos con el mismo deseo,

la verdad es que parecía el sueño perfecto,

tal es así que nos prometimos amor eterno.

Pero algo cambió no sé cuándo ni en qué momento,

algo que fue hundiendo mi personalidad y mis libres pensamientos.

Me llamaste de todo y aún así te seguía queriendo,

tus palabras se fueron convirtiendo en un helado hierro

o quizás en un hierro que ardía como el fuego.

Y me sentí atrapada al igual que cuando me empuja el viento

y quise escaparme pero en una noche loca volví a caer entre sus brazos cautivándome sus besos.

Pasaron unos meses y descubrí que cambiaba mi cuerpo

porque dentro de mí crecía el milagro, crecía un bebé en el más puro silencio

dándose a la par tus insultos que me dejaban vacía y en el suelo.

Comentaba mi caso a mi familia y a mis poquísimos amigos y compañeros

y todos me decían: denuncia, apártate de ese veneno

pero aun viéndolo claro mi corazón seguía pronunciando: es que le quiero,

así una y otra vez maltratada y sin saber cómo cada instante me sentía unida a él hasta los tuétanos.

Dejé de comer, de hablar con mis amigos, de dormir y sin dinero

aunque mi bebé crecía hermoso y bello.

Eso sí que era un milagro, ya que no podía salir ni siquiera a la calle para que a mi  hijo le diese la luz del sol o el azul del cielo.

Milagro grabado en mis ojos como en un espejo.

Pero en su casa, atrapada por el maldito egoísmo y por sus absurdos celos,

atrapada, sin oxígeno en mi cuerpo,

bajé bruscamente de peso.

Y en uno de tantos momentos ya no pude más y le denuncié aún sin creérmelo.

Tenía la mente dividida al igual que mi corazón y mis pensamientos

y cuando fue la policía a buscarlo me dijo: “Amor ¿Por qué me haces esto?.

Ahora sí se me rompió el ser porque sus palabras atravesaron mi pecho

y solo pensaba en sus palabras que me repetía en todo momento:

“Amor”  ¿por qué me has hecho esto?.

Cada respiración era ese mismo pensamiento,

así que volví a la comisaría y quité la denuncia para no sentir ese hundimiento

porque una y mil veces me repetía: lo quiero.

Pero la relación no mejoró sino que seguía empeorando por fuera y por dentro.

Y me pregunté ¿por qué tuve que coger ese vagón que cambió mi sino y mi universo?.

Hoy he decidido cambiar el rumbo a mi velero,

cambiar de norte y apoyarme en las personas que como compañeros y amigos tengo.

Hoy estoy en otro tren, en otro vagón y con otros pasajeros

porque de nadie somos posesión ni un objeto.

Voy en busca de la felicidad que motive mi ser y cure la herida que llevo dentro,

voy en busca de la Paz y de la realización de mis sueños,

aquella para la cual he nacido porque Dios ha iluminado mi sendero.

Compañeras de a pie, de viajes y de trayectos

niñas, adolescentes y mujeres del mismo vagón del metro

no sufráis más y denunciad todo maltrato físico, verbal, público o secreto,

denunciad el mal y bajaros de ese vagón del tren o del metro

porque hemos nacido para ser libres como el viento,

contemplando la luz del sol, las estrellas de noche en el azul de todo el universo

porque en Dios somos libres y también eternos.

Cojamos las manos de otros pasajeros que nos hagan felices y nos lleven al mejor puerto.

Madrid 10 – 10 – 17

Sor Mª Elena Hernández González

¿POR QUÉ TE CREES UN PATITO FEO?

¿POR QUÉ TE CREES UN PATITO FEO?

(Mujer maltratadora)

    ¿Por qué piensas que eres un Patito feo?

¿En qué aguas te has mirado que yo no lo veo?.

Seguro que muchas veces te han dicho que te veas en un roto espejo,

y te han hecho creer algo que no es cierto.

Creo que te toca desaprender lo que no es verdadero

y como un telón que se cae tira tu falsa imagen al suelo.

Te crees un Patito feo porque no te has podido observar por dentro.

Compañero te engañó el amor primero,

te engañó el enamoramiento

y te ganó el terreno,

terreno ganado por ella porque nunca quisiste hacerle el feo

y así se fue cambiando el color de tus sueños.

Pero esta es tu hora, este es tu momento

y te lo digo con sumo respeto.

Sé que no es fácil y tampoco de momento algo pasajero,

sé que no es fácil porque en la misma mesa desvías la mirada para que no haya un mayor desencuentro.

No es fácil ganar el amor de unos hijos cuando éstos te creían muchas veces lejos

pero no te preocupes porque ninguno de tus hijos son ciegos

y ellos ya han optado por lo mejor y lo bueno,

ya han decidido aunque los sigas viendo pequeños,

ya han decidido aunque todo necesita su tiempo.

Querido Amigo, Hermano, Familiar o Compañero no creas que eres un patito feo,

ni tampoco el pensar que debes ser un cisne por fuera esbelto

porque solo has de ser la persona que llevas por dentro,

esa persona que viaja en su velero y contra viento y mara consigue su sueño.

Compañero de camino, buscador de los encuentros,

mensajeros de la paz en los silencios,

no importa que surques con lágrimas los próximos senderos

porque las lágrimas del corazón unirán tus lazos más profundos y verdaderos.

No dejes atrás la oración ni tampoco el agradecimiento

porque aunque hoy no lo veas ya estás desmontando la falsa imagen que te hizo creer; la de patito feo.

Luchador de la Familia y defensor de lo noble, honesto y sincero,

sigue buscando el camino auténtico

pero sobretodo la identidad que llevas muy dentro,

identidad que ha estado tapada con un velo,

identidad que ha estado tapada con un velo.

Compañero de camino, compañero de senderos,

no te rindas en la lucha ni te desanimes por necesitar el tiempo.

Sigue Adelante para conseguir tus sueños,

una patria compartida de modelo y buen ejemplo

porque tus hijos verán en ti el valor del diálogo y el respeto,

la serenidad y también el bienestar en los encuentros.

Haz oídos sordos a expresiones de tus niños que te pueden doler, pero que en ellos no tienen base ni fundamento

solo tienen rebeldía por estos malos momentos,

y quizás su curación están en tus brazos y en tus delicados besos.

Sigue Compañero Adelante con los pies en la tierra y la mirada en el cielo,

recuerda que esta hora, puede ser y es tu momento,

el momento de tu identidad y el gozar por la persona que llevas por dentro,

ya que con certeza no eres ese patito feo

sino el bien hecho pequeño.

Descubre quien eres, quien es esa gran persona con la cual Dios pensó y creyó en su sueño.

Madrid  6 – 10 – 17

Sor Mª Elena Hernández González

¿CÓMO AFRONTAR LOS MIEDOS?

¿CÓMO AFRONTAR LOS MIEDOS?

   Me surge esta pregunta el día de todos los Santos: ¿Cómo afrontar los miedos?.

Porque el martes tuvimos una actividad de Halloween en el Colegio,

y subimos un vídeo a facebook

donde hubo reacción de escándalo por este hecho,

cosa que lo siento.

Pero es algo que hoy agradezco

porque así he podido ver una oportunidad para afrontar de nuestros niños los miedos

ya que nadie nos ha enseñado ni nos enseña a tener recursos para no tenerlos

o incluso para vencerlos.

Nadie nos ha preguntado ¿por qué y a qué tememos?.

Y nuevamente me lo ha confirmado el hecho de oír en la radio a muchas personas que están llenos de ese sentimiento.

A nadie escuché que tuviese a alguien que le ayudase a vencerlos.

Sé que ante un hecho negativo no basta con un positivo acontecimiento,

pero sí podemos hacer que nuestros niños expresen lo positivo y lo negativo de esos momentos.

Sí vamos a hacer que sean capaces de expresar lo que el martes vivieron

para que no queden distorsionando los recuerdos,

cosa que en muchos adultos eso es lo que están viviendo.

Adultos que son incapaces de expresar sus más bellos e íntimos deseos

porque en su infancia, o en su adolescencia o juventud, no pudieron ni supieron hacerlo.

Queremos que nuestros alumnos pongan rostros a sus miedos,

queremos que los dibujen y nosotros apoyaremos que son muy, pero que muy feos,

pero también les diremos que pueden contar con sus padres y con sus profesores y maestros para juntos poder vencerlos.

Porque todos tenemos miedos:

Tenemos miedo a que hieran a las personas que queremos,

miedo a perder en las cosas nuevas y en los distintos acontecimientos,

miedo a no superar los diferentes retos.

Y tememos amar a corazón abierto,

tememos a dar y a extender nuestras manos por si acaso lo que nos piden no sea verdadero,

tememos a ser juzgados mal y a que jueguen con nuestros sentimientos.

Y el ser humano se calla y duermen con él sus miedos.

Yo, desde aquí, te invito a alzar tu voz y a poner nombre y rostro a lo que te impide alcanzar tus sueños,

te invito a que preguntes a tus seres queridos qué es lo que les da ese o esos miedos.

Y estoy segura que poco a poco le iremos ganando el terreno.

Te invito a No hacer un trauma de ese dolor y de ese sufrimiento

sino que lo utilices como un peldaño de esa escalera tan formidable que es la vida que Dios nos da para estar más cerca de aquellos que, sin saberlo, los tenías lejos.

Es verdad que muchas veces nos equivocamos aun haciendo lo que creíamos correcto,

pero para eso tenemos la voluntad y la inteligencia de rectificar y de luchar por lo mejor y por lo que creemos.

Queremos que juntos podamos vencer sus miedos,

al igual que los nuestros y los de nuestras familias, amigos y compañeros,

y todo ello

porque queremos un mundo más justo, más alegre, más tranquilo y verdadero.

Queremos personas luchadoras, vencedoras de sus miedos para que todos consigamos nuestros sueños,

sueños impregnados con los valores del Reino.

Madrid  01 – 11 – 17

Sor Mª Elena Hernández González