EL HOMBRE QUE CREYÓ EN SÍ MISMO

EL HOMBRE QUE CREYÓ EN SÍ MISMO

(Inteligencia Intrapersonal)

         Esto me supuso un gran desafío.

Cuando leo mi historia me doy cuenta en quien confío

y no porque lea mi historia como algo escrito,

sino porque por mi mente pasa todo mi recorrido.

Recorrido no fácil el que he vivido

pues siento dentro de mí un fuerte latido;

latido que me hace recordar cuando era niño,

es decir: cuando mi madre me tapaba porque tenía frío

o cuando calentaba la sopa con tanto cariño,

o cuando la acompañaba por aquel árido camino.

En esos momentos siempre la recuerdo cercana conmigo,

sin embargo, a nivel académico todo estaba perdido.

Perdido porque ella y todos los profesores en esa etapa me consideraban más torpe que cualquier animal o bicho.

Y escuchaba en silencio los reproches a mí dirigidos.

Y voy de familia en familia sin un fijo destino,

voy recibiendo palabras mal sonantes que casi acaban conmigo

pero algo dentro de mí me hacía desear lo que no había conseguido:

Me admiraba cuando mis compañeros leían lo que habían escrito,

me imaginaba el cuento que la maestra nos había leído

y es que dentro de mí volaba por todos aquellos recovecos y escondrijos.

Nadie podía imaginar los sueños y la fuerza interior que en mí habían crecido,

nadie porque ellos sólo veían los defectos que en mi cuerpo habían salido.

Fui dando tumbos y recibiendo muchos castigos,

fui tropezando con cada uno de los que se llamaban mis amigos,

fui así rechazando a quien sólo veía en mí una carga y alguna  vez su enemigo,

enemigo porque creían que era yo quien les impedía alcanzar cualquier objetivo.

Hasta que un día tropecé con una mujer que cambió mi sino,

una mujer que creyó en mí e hizo brotar mi sueño escondido,

una mujer que supo enseñarme lo que en mi vida no había aprendido,

sin tenerle en cuenta la vez que dudó al confesarle que quería escribir un libro.

Y hoy me planteo qué relación puede haber entre sueño y destino,

cuando muchas veces he escuchado: tus metas no corresponden con los dones adquiridos,

cambia de meta porque de lo contrario obtendrás un fracaso merecido.

Creo que somos nosotros quienes a veces limitamos a nuestros niños,

creo que limitamos o menoscabamos la capacidad que tiene el ser humano consigo,

creo que la confianza de un adulto le puede dar las alas para que crea en sí mismo.

A veces creemos que ser niños es igual a tener un coeficiente pequeñito,

creemos que su aprendizaje tiene que ver con la estatura de su físico,

creemos que si en una dimensión de su vida está en conflicto su aprendizaje sólo alcanza lo mínimo.

y estamos perdiendo lo mejor de ellos mismos.

Cinco horas en nuestras manos es tiempo suficiente para recuperar lo que se cree perdido.

Creo Profesores que ellos son el eco de lo que nosotros le transmitimos,

creo que en la infancia donde por lo general somos sus seres preferidos,

podemos hacer mucho y milagros incluidos.

Creo en la capacidad de cada niño,

en la capacidad de nuestros alumnos que muchas veces se convierten en nuestros hijos,

creo que nuestro abono es el cariño,

cariño acompañado de halagos y también de correctivos.

Creo que sus vidas, sus sonrisas, sus problemas, sus avances son nuestro alimento como don recibido.

Que cada día compañeros, profesores, colaboradores y muchas veces amigo

veamos más allá y creamos en lo que está escondido,

creamos en la bondad que hay dentro de nosotros y de ellos mismos,

creamos en sus capacidades, las cuales a veces la herencia, la familia, el ambiente y sus experiencias se las han oscurecido.

Creamos en el don de la Vida, en el regalo de Dios porque Él nos ha elegido,

vivamos con esperanza en que brotará lo que les hemos transmitido,

brotará en ellos la fe, la ilusión, la constancia y el cariño recibido,

crecerá en ellos la solidaridad y el deseo de ayudar a quien se cruce en su camino,

porque siempre tuvieron una mano que les levantó cuando estuvieron caídos.

Gracias Profesor, Profesora, Maestra y Maestro por ayudarme a creer en mí mismo.

Madrid 19 – 02 – 15

Mª Elena Hernández González

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s