SÓLO QUIEN CREE EN LA PAZ LA OBTIENE

SÓLO QUIEN CREE EN LA PAZ
LA OBTIENE

   La pregunta que me surge ante este título es: ¿puede alguien vivir sin paz?.
Creo que muchas dirán que sí
pero vivir sin paz es morir,
y mueres de angustia porque todo te hace sufrir,
por las noches no puedes dormir,
y por el día estás en un sin vivir,
y todo te parece que va contra ti
porque se desvanece la esperanza y la motivación se apaga
y sólo puedes ver como se cierran las puertas y las ventanas,
se esfuman las posibilidades y descubres que en nada avanzas.
Pero ¿sabes por qué todo eso te pasa?.
Porque has perdido en ti la confianza
y crees que eres incapaz de tu meta alcanzarla,
pero lo peor es: que eso a los que quieres se lo traspasas
y tú que debes ser el sol de su mañana
impides que el aprendizaje en ellos nazca.
Os pido que recobréis en vosotros padres y profesores la confianza
y que creáis que con esfuerzo y constancia las cosas se alcanzan,
para ello son necesarias las pautas,
pero sobretodo la seguridad en vuestras palabras,
vuestra fe en ellos les dará la esperanza,
les devolverá la motivación que les falta.
¿Tú tienes paz en tu casa?
Y no me refiero a edificio sino en tu interior, en tu alma,
y la paz no significa ausencia de enfermedad, problemas o de roces en la convivencia por no entender lo que se habla.
La paz es quien sostiene nuestra esperanza
y hace creíble todo tipo de confianza
y hace que luches mas allá de cualquier puerta o ventana cerrada,
y te ayuda a encontrar soluciones que nunca esperabas
pero debes de creer, que ella es posible porque quiere habitar en tu casa,
Ella ilumina el interior de quienes escuchan a los que pronuncian sus palabras,
tu fe fortalece la motivación en tus hijos pues tu verdad en sus mentes se graba,
si crees en tus hijos y en tus alumnos recobrarán la ilusión que se les escapa,
recobrarán la vida que siempre soñaban
y brotará lo mejor de ellos que es a lo que Dios les llama.
Cuando tú tengas paz brotará en ellos la seguridad, la esperanza y las ganas,
cuando tú creas en ti germinará la paz
y descubrirás las puertas abiertas y también las ventanas,
la paz que te hace ver en los otros lo que antes ignorabas
y nos enseña a ser personas más cariñosas, humanas y cristianas.
Si crees en la Paz, ella te alcanzará,
te invito a dejarte por ella ser nundad
pues serás feliz si por ella eres habitada,
si crees en ella te acompañará a donde vayas.

Madrid 8 – 1 – 17

Sor Mª Elena Hernández González

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BIENAVENTURADOS

BIENAVENTURADOS

   Cuando pronunciamos la palabra bien ya lleva incorporada los beneficios,

regalos personales y también divinos,

a veces por nuestros esfuerzos y otros porque nos lo han concedido.

Cuando escuchamos los halagos de nuestros padres que dicen: muy bien hija e hijo,

sentimos por dentro como crecen las ilusiones y se refuerza nuestro espíritu,

sentimos la energía de continuar con lo mismo

y de profundizar en lo que nos hemos comprometido.

Esto sucede igual cuando nosotros a los demás se lo decimos:

Y les felicitamos: Bien amiga y amigo,

muy bien mi niña y mi niño,

genial compañera/o de camino

y brota también cuando el sufrimiento compartimos,

cuando vemos la misma realidad y nuestras manos se ponen a su servicio,

cuando su dolor recorre nuestro cuerpo y le ofrecemos alivio.

Bienaventurados los limpios,

los limpios de corazón porque ven con los ojos de Dios que son cristalinos,

bienaventurados los misericordiosos porque han sabido ponerse en el lugar del otro sin hacer ningún juicio,

bienaventurados los que trabajan por la paz porque ellos son constructores en sí mismos,

y bienaventurados los pobres de espíritu

podemos decir que ellos son los libres, los que arriman el hombro a pesar de los posibles conflictos,

y ¿qué decir de los mansos?. Ellos son los dóciles al amor los que le ofrecen su ser para llevar el perdón a quienes se sienten perdidos.

Bienaventurados los que tienen hambre y sed del Dios vivo,

del Dios que hace justicia ante lo pobre y  rico,

ante la mentira y la sinceridad de lo dicho,

ante la violación y la explotación de sus hijos.

Bienaventurados los perseguidos, los que no permiten que el mal venza porque se encuentran activos.

Bienaventurados tú y yo cuando hemos a Dios correspondido:

cuando a los demás nuestras manos hemos tendido,

cuando hemos despertado el interés y los sueños que muchos habían perdido,

cuando han percibido el amor y calor que creían olvidado y totalmente dormido.

Bienaventurados somos Señor todos los que te tenemos como Maestro, Salvador, Dios y Amigo,

bienaventurados somos porque Tú estás con ellos y también conmigo,

bienaventurados porque sentimos tu presencia, perdón y cariño.

Bienaventurados somos porque Tú nos has elegidos,

nos has dado una casa, un hogar, unos compañeros, hermanos, amigos y vecinos,

Tú que escribes nuestra historia y en tus manos nos tienes tatuados y siempre cogidos.

Tú, Trinidad Santa no dejes de bendecirnos,

abre toda nuestra alma y ser para que te reconozcamos continuamente como compañero del camino.

Gracias Señor por hacernos Bienaventurados como regalo divino.

Bienaventurados sí, Bienaventurados porque somos tus hijas e hijos,

gracias porque nos lo revelas en voz alta y con ternura al oído.

Madrid 29 – 1 – 17

Mª Elena Hernández González

SÉ MI LUZ

SÉ MI LUZ

   Cuando Alguien te pide ser su luz no lo pienses

Y no es porque tu libertad te la niegue

sino porque tu vida es valiosa y Él así te quiere.

Y quiere que tu fe y tu razón conecten

quiere que la luz dentro de ti se despierte

y que otros a través de nosotros lo encuentren.

Sé mi luz para la gente

para la gente que las circunstancias le ha hecho perderse,

personas de tierra buena pero las actividades muchas veces las entretienen.

Perdona Señor porque esta poesía la estoy haciendo según me viene a la mente

y veo que no avanzo ya que mi mano va y viene

así que toma las riendas y escribe lo que más desees:

Espíritu Divino aquí me tienes a los pies de Quien es la Luz que me sostiene

El Dios hecho Eucaristía perenne,

Él, el alimento que cada día por nosotros se ofrece,

Él, la sombra que en el cansancio nos cobija y fortalece,

Él la Luz que ilumina nuestros pasos que se pierden,

la luz que da claridad a nuestros ojos cuando ver no pueden.

No han podido ver la verdad por el mal que padecen,

no han visto la bondad porque el dolor es muy fuerte,

no han podido ver la ternura que les arropa cuando duermen,

no han podido vivir plenamente

porque siempre están en un pasado que les entristece,

o en un futuro que no tienen

y así minuto a minuto se les escapa el presente.

Sé mi luz, Dios nos ofrece

nos invita a ser cada instante consciente

y a disfrutar en medio de todo lo que nos sucede

vivir el aquí y el ahora teniendo sentido lo que acontece.

Y no un sentido cualquiera sino aquel que nos ilusiona y nos mueve.

El sentido de la existencia es Dios mismo que nos ama y nos quiere

y nos llena de su luz para que a otros les llegue,

les llegue su dulzura, su perdón y la belleza que sostiene,

les rodee la paz en medio de las heridas que tienen,

les inunda la esperanza con la luz que de Él proviene.

Sé mi luz nos dice a ti y a mí porque de amor enloquece.

Amén.

Madrid 5 – 2 – 17

Mª Elena Hdez Glez

Y OÍ A TODAS LAS CRIATURAS DE LA TIERRA, DEL MAR Y DEL CIELO

Y OÍ A TODAS LAS CRIATURAS DE LA TIERRAy

(Día de todos los Santos)

         Espíritu Divino ¿Cómo hacer para que los hombres entiendan este misterio?

el misterio de los hombres que se unen en el cielo,

el misterio de una sola voz que proclama todo el universo,

es la voz de la entrega del creyente, del no creyente y también de los conversos.

Es la voz del mismo sol, de la luna y de todos los mares, los ríos y los océanos,

es la voz del exterior y de todo lo interno.

Espíritu Divino dador de toda vida porque Tú eres nuestro aliento.

Gracias por enseñarme a escuchar la armonía del silencio,

gracias por enseñarme a sentir la fuerza que tiene el fuego,

el fuego que da calor y vida a lo que está muerto,

gracias porque no hay rincón que no recorras conocedor de secretos.

Conocedor del esfuerzo

y de las limosnas de dentro,

gracias porque conoces los corazones sinceros;

esos que luchan por la justicia y lo bueno,

esos que ponen en práctica el amor más verdadero

los que se dejan llevar por lo sencillo y lo tierno,

esos que han lavado los rostros más sucios y feos,

esos que han salido al paso de los que no tienen consuelo.

Esos son algunos vecinos nuestros,

o algún familiar que nos ayuda sin proclamar dicho gesto.

Y así es cómo celebramos los Santos que aún no subieron,

los Santos que nos rodean y viven arras del suelo,

son los que se dejan llevar por el Espíritu eterno.

Pero también celebramos los que están ya en los cielos,

ellos son nuestros maestros,

maestros de docilidad y de corazones abiertos,

ellos son nuestros modelos,

modelos de escucha, de constancia y de oraciones sin tiempo,

modelos de esperanza y de fe que rasga el cielo

de manos tendidas y de los pies muy ligeros.

Esos son nuestros Santos, nuestros intercesores ante cualquier lucha, problema o tropiezo,

ellos son los amigos de Dios y los protectores nuestros.

Hoy suena a una sola voz la alabanza de todo el universo,

la voz de todas las criaturas de la tierra, del mar y de los cielos.

Madrid 24-10 -16

Mª Elena Hdez Glez

LA LUZ DE OTRA ESPERANZA

LA LUZ DE OTRA ESPERANZA

(Hch.1,1-11 y Mc.16,15-20)

   Hoy día de la Ascensión nos lleva la mirada a nuestro Dios

mirada que recrea a nuestro amor

pues se mezclan sus palabras con nuestro corazón,

se mezcla el cariño, la ternura y la ilusión

con sus palabras y su separación.

Palabras de esperanza y palabras de un Don,

palabras que renuevan la fuerza y la pasión.

Don que pacifica nuestro interior,

Don que nos sostiene en cada situación,

que alza nuestra mirada hasta el mismo Dios.

Que importa el sufrimiento si no se ha detenido nuestro reloj,

porque en ese instante continúa viva nuestra respiración.

Ya sé que no es un plato de buen gusto las heridas, ni el dolor

pero sigues apostando por el bien y el amor

porque has puesto la meta más allá de ese tu yo,

más allá de tus problemas y de quien o quienes los originó.

Eso es lo que nos quiere enseñar el Señor de la Ascensión,

la luz nueva que llega e inunda nuestro alrededor,

la luz de otra esperanza que nunca se imaginó,

la luz de una sonrisa que el dolor desfiguró,

la luz de una mirada que nos acarició

y abrió nuestras puertas ya sin dudas ni temor,

abrió nuestras ventanas y pudo entrar ya el sol,

abrió nuestros oídos y el corazón comprendió,

abrió nuestra mente y al instante nuestro ser a Dios se dirigió,

y aceptamos el presente y el pasado con todo lo que sucedió,

y aceptamos los errores, los fracasos, los malos entendidos y todo lo que pasó,

y acogemos y agradecemos a las personas que sus manos nos tendió,

y la luz de otra esperanza que Dios mismo nos regaló.

Mantén Señor nuestra mirada a lo alto para que no decaigan el gozo ni la ilusión,

para que no deje de latir nuestro débil corazón,

y para que nuestros pies se levanten y podamos caminar hacia la meta que eres Tú, nuestro Dios

podamos caminar en Ti, sumergidas en la gracia de tu Don

porque la Luz de la Esperanza nos salvó.

Bendito y alabado sea Jesús que hacía el Padre Ascendió

bendito Dios Trinidad que pregoneros de su Evangelio nos confirmó.

Madrid 17-5-15

Mª Elena Hdez Glez

LA MISERICORDIA DE DIOS NO CONOCE LÍMITES

LA MISERICORDIA DE DIOS NO CONOCE LÍMITES

   Cuando pienso en misericordia experimento la ternura derramada en mi corazón,

ternura que es volcada en todo mi interior,

ternura que me llena de compasión:

por todo lo que Dios me perdonó,

por todo lo que me preserva y preservó;

por saber que sin Él podía estar en la calle o tirada en cualquier rincón,

y es que su misericordia me enseña a saber que de ninguna persona soy mejor.

Sólo puedes ser misericordiosa si has experimentado y vivido el amor,

si ante Jesús las piedras que a ti iban dirigidas cambiaron de posición,

si fuiste capaz de escuchar su voz

y si en tu debilidad sentiste la mano de quien te levanto.

Esto sólo se puede vivir sin armaduras, sin paraguas y sin caparazón,

sin excusas y sin presunción,

sin miradas de odio ni de rencor

porque la misericordia es calor, que mantiene viva la vida y la ilusión

es agua que refresca y alimenta la savia que hay en cada mensajero y en cada predicador,

es pomada que cicatriza las heridas que el hombre causó,

es descanso para el que se siente perdido, abandonado con motivo o sin razón

es deuda pagada para los endeudados incluso para los duros de corazón

es perdón también para los que no se pueden olvidar de su error,

y es que la misericordia no tiene límites, la Misericordia de nuestro Dios

misericordia bañada, tatuada, impregnada de amor,

porque Ella es en sí misma el Amor, es decir, es el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, nuestro Dios Creador.

Misericordia también traducida como compasión,

entendiendo compasión como pasión por el ser humano que creó,

pasión por cada vida que se engendró,

pasión por toda la naturaleza que alaba a su Señor,

pasión por el hombre y la mujer que se arrodilló,

pasión por el hombre que se abajó,

el que lavó los pies, el que los secó, el que limpió y sanó,

el que resucitó,

pasión por la humanidad que se perdió,

pasión que se volvió misericordia y nos besó,

misericordia que nos inundó y con sus manos nos rodeó

misericordia que en fidelidad se convirtió

misericordia que hace nuevas las cosas

manteniendo la promesa que un día proclamó,

porque la misericordia no tiene límites como no lo tiene nuestro Dios.

Haznos Dios Trinidad consoladores con tu misericordia en nuestro mundo del dolor

mantennos mensajeros alegres por ser predilectos de tu misericordia y amor,

de tu llamada y por tu elección,

enséñanos a ser Hijas de María que viven con gozo y gratuidad el derroche de tu don.

Madrid 25-4-15.

Mª Elena Hdez Glez